4 de noviembre de 2012

Na Bel de Ca'n Rollet



 Na Bel "Rollet" en Porto Cristo

 En cada ciudad, antiguamente, había personajes que por su aspecto o vida particular -algo excéntrica- eran de todos conocidos. Hablamos claro, de hace ya muchos años.  Hoy en día, en las ciudades modernas con la masificación no se conoce a casi nadie, no hay espacio para aquellos extraordinarios personajes de mediados de siglo XX en Palma como: "En Nicolau Marieta", "Na Beleta", "En Titoy de es Born" o "Na Bel Rollet". De esta última vamos a hablar.

Era una niña grande. De ella se cuentan múltiples historias, a cada cual más increíble. Siempre iba vestida con una falda hasta las rodillas, calcetines blancos y la mayoría de veces con zapatos de hombre y un mantón de lana sobre los hombros. Iba peinada de una forma muy característica, como si fuera una especie de "Dama de Elche". De ahí dicen que proviene su apodo, por su pelo, pero no es cierto; su apodo venia por el nombre del comercio familiar de sus padres, "Es Forn de Can Rollet".

 Aquí estaba "es Forn de Can Rollet", en El Terreno.

Cuentan que una vez se subió en la noria del Ram (feria). No esta claro si ésta se estropeo estando ella arriba o que no le gusto estar a tanta altitud y tener que esperar para bajar. Así que salio de la cesta y se fue descolgando por los hierros de la estructura hasta llegar abajo entre los gritos de los demás viajeros y espectadores que estaban en el suelo. Otras veces, cuando iba por la calle y tenía sed, se paraba ante la mesa de cualquier terraza de bar y cogía el vaso del parroquiano y le daba un buen trago. Luego con una sonrisa, le daba las gracias y seguía su camino.

Su radio de acción era el centro de Palma. El Borne, la Rambla, Plaza de Cort etc.. aunque antes se paseaba por su barrio, el Terreno, donde allí la conocía todo el mundo. Para ir de un lugar a otro, utilizaba el tranvía. A ellos se subía y bajaba en marcha e iba colgada del estribo hasta que saltaba al suelo dando botes como un pato mareado. No fallaba ningún domingo en las galas matinales del Teatro Lírico cuando hacían conciertos de música pop los conjuntos locales. Allí estaba ella cantando, saltando y yendo de arriba abajo del Lírico.  Hizo siempre lo que quiso, y eso la llevaría a su fatal desenlace.

Lluis Fabregas i Cuxart
Algunos días después de su muerte, el escritor Lluis Fabregas i Cuxart (Palma 1906-1979) escribía en la sección de "Cartas al Director" del Diario de Mallorca un panegírico loando su memoria y que explicaba el inicio de su historia y que reproduzco a continuación.

 "NA BEL, UNA BUENA CHICA"

Sr. "Director de Diario de Mallorca".

Me es grato darle las gracias por la deferencia que Usted me guarda. La presente Carta, tiene significación de recuerdo en memoria de Na Bel de Can Rollet. Expiró entregando su Alma a Dios la víspera de su onomástica, Santa Isabel de Portugal.

Nos ha dejado por siempre jamas, Isabel Bauzá. Todos la conocían, y supongo que muy pocos por su apellido, y , una inmensa mayoría, sabe de ella por sus "locuras". Así pues, en su recuerdo puedo deciros que la gente de mi tiempo la conocimos de muy niña. Cinco o seis años de diferencia, son muchos, cuando se es joven. Así nosotros, los sexagenarios, estuvimos a tiempo de conocer a los padres de Na Bel y a sus hermanas mayores. Fueron los Bauza-Tomás los propietarios de la casa y el horno, el más antiguo de El Terreno, conocido con el "mal nom" (mote) de Can Rollet.

Dejando el horno al otro lado de "sa carretera d'Andratx", -que aunque se llamara oficialmente de Alfonso XIII, republicanos, monárquicos y otra gente apolítica, para todos era "sa Carretera"-, en una tienda, donde ahora hay un bar que se llama "Carrousel", los Bauzá, pusieron un estanco. Fue el primero y el único dentro de nuestra barriada. Los de mi tiempo, recordamos como si fuese ahora a Na Bel. Era una niñita, delgada, extrovertida, de cabellos dorados como hilo de oro. La veíamos con las manos entrelazadas, arrodillada encima de una silla encordada y con los codos encima del mostrador con encimera de mármol. Tenía a su alcance la guillotina de cortar la punta a los cigarros "porres" y "peninsulars" cosa ésta que le encantaba hacer.


 El estanco de Ca'n Rollet contaba con mucha clientela, y la mayoría, taberneros y amos de "merenderos" de por Cala En Cranc, Sant Agustí, Portals y Son Caliu. Solían comprar al por mayor. Así, Na Bel, ya atinaba en la comanda: 300 fillets, 150 d'entrefins, 30 corterons grossos, 100 dels altres. Dos cajas de Pay Pay, otras de Bambú, y así iba enumerando del comprador lo que quería. Mientras su hermana Joaneta iba sirviendo y anotando el precio. Aun no había acabado de enumerarlo todo, Na Bel, de cabeza, ya lo había sumado y decía la cantidad exacta. Cuando la hermana que era muy diestra, había sumado la partida, todo el mundo quedaba asombrado de ver como Na Bel no se había equivocado. Era un caso, la inteligencia de aquella niña de cinco o seis años.  


Pero su cabecita trabajó demasiado, y le sobrevino un ataque de meningitis. Pudo curarse a costa de muchos cuidados pero ya no seria la misma. Mas tarde, estuvo en "Ca Ses Dureta" y aprendió el oficio de planchadora. Y también demostró tener suma destreza, ya que, las piezas delicadas de tul y otras telas de seda, le fueron encargadas solo a ella, tratándolas de lo mejor. Puñetas, filigranas, bordados, mantones, etc, para Ca'n Bonet de la calle de Sant Nicolau, solo Na Bel "rollet" los podía tocar.


Así a "grosso modo" he querido remarcar la existencia terrena de Na Bel Bauzá i Tomás, que fue creyente y buena chica. Ya se ha ido, y Dios le dará Gloria, y a los suyos resignación. Na Bel ya no esta, pero quedará en el recuerdo de todos los Terreneros y de la Ciudad.

             Suyo afectísimo.

      Lluis Fabregas i Cuxart


Isabel Bauza, alias "Na Bel Rollet" moriría atropellada por un automovil el 7 de julio de 1973 al intentar cruzar la nueva autovía situada a los pies de la catedral de Palma. Dicen que sus ultimas palabras fueron..."Ha sido culpa mía". Ella sería la última de aquellos personajes curiosos, únicos y excéntricos que pulularon por la ciudad a mediados del siglo XX. El desarrollísmo, la masificación y el progreso, terminaron con todos ellos, siendo ya sólo un recuerdo que se va diluyendo con el paso del tiempo.

Autovía ante la Catedral de Palma sobre la década de los años '70
 
Esquela recordatoria en el tercer aniversario de su muerte

Na Bel Rollet ha tomado una hucha, unos banderines de la asociación contra el cancer y se ha colocado en medio de la calle para pedir dinero a los conductores y a todo el que pasara.

PD: Tengo que agradecer al amigo Xisco, alias GAB (de faves) su inestimable ayuda prestada. Sus recuerdos sobre na Bel (no en vano su madre fue amiga de la infancia de ésta) sus anécdotas, ocurrencias y la única fotografia de na Bel Rollet que me ha conseguido, han sido indispensables para la realización de esta entrada.