14 de octubre de 2012

Barbarela, la discoteca de Palma



 En la década de los '60 y principios de los '70, hubo una discoteca en Palma que se hizo famosa en toda Europa. Estaba situada en S'aigo Dolça, justo al lado de una gasolinera. El catalàn Xavier Regàs i Pagés fue el creador del interiorismo de la sala junto con la ya también desaparecida "Babels". La sala era de forma octogonal y tenía forma de circo romano, pues la pista se hallaba en el centro a donde tenías que acudir bajando unas escaleras pasando por una especie de palcos que era donde estaban ubicadas la mesas.

Interior de la sala con una actuación en directo
El escenario estaba situado en la parte alta y un pasillo circundante rodeaba toda la sala donde los "picadores" iban y venían dando vueltas  observando sus posibles presas. La barra del bar y los camerinos estaban en este largo pasillo que estaba a ras de suelo natural porque, como hemos dicho, la pista estaba unos tres metros más abajo.

La Plaza Gomila era en aquellos tiempos la más cosmopolita de Europa, pero Barbarela la desplazó y toda la juventud comenzó a venir hacia esa zona donde se ubicaban otras discotecas muy famosas y concurridas como Crazy Daisy y Babaria. ¡Qué tiempos y qué ambiente!.

Barbarela no fue una distoteca más, fue la pionera, la especial, la primera macrodiscoteca de Mallorca. Y su éxito fue total cuando empezó a contratar a artistas de reconocido prestigio de la época para que cantasen en directo en la sala.

Bueno, quien no recuerda a Wilson Picket, The Hollies, José Feliciano, Ohio Expréss, Brian Auger, The Animals, Zoot Money, Barry Ryan, Patxi Andion, Lorenzo Santamaría (que también regentó la discoteca), etc, etc.... En una palabra, por Barbarela desfilaron algunas de las figuras estelares del panorama musical internacional de los años sesenta, cuyas actuaciones se comentaban en la prensa de toda Europa.

Portada de single con foto de Barbarella
Durante los años sesenta, The Hollies fueron el tercer grupo más popular en Inglaterra, tras los Beatles y los Rolling Stones. Esa popularidad llegó a España en medio de la admiración que la juventud sentía hacia todo aquello que venía de Inglaterra, en el campo de la moda en general y especialmente en el de la música. La prueba de ello es que todos sus singles y LP's fueron publicados en nuestro país con regularidad e incluso The Hollies llegaron a ser portada de FANS, una de las revistas musicales españolas más importantes de los años '60.

En Barbarela tocaron The Hollies el 15 de Agosto de 1969 en doble sesión (tarde y noche), ataviados con unos singulares trajes blancos que solían lucir en sus actuaciones. No hace falta decir que muchísima gente se tuvo que quedar fuera sin poder entrar en la Sala. En un artículo aparecido en el Diario de Mallorca decía: THE HOLLIES, gran éxito. "Llenazo en Barbarela con motivo de la presentación de los Hollies. Suenan en la realidad igual que en sus discos, amen de que son unos showmen consumados".  Pero también causó un gran revuelo la llegada de Wilson Picket.

 Wilson Picket actuando en la sala de Barbarela

Este venia de actuar  en la Sala Olimpia de Paris. Hay que decir, que debido al excentrico caracter del cantante, no todos estaban seguros de que viniera a Palma, concediera entrevistas y de que al final actuara. Lo hizo en dos ocasiones aquel día, una por la tarde a las 20:30 y otra ya de madrugada. En la primera asistieron unas mil quinientas personas y en la segunda, cerca de dos mil. La opinión estuvo algo dividida. Mientras unos -los profesionales- no se mostraban en exceso encantados, la mayoría del público patentizó su satisfacción y admiración por el artista.
Barbarela era una diosa, siempre de bote en bote. Su sonido y juego de luces psicodélicas extasiaba a la juventud y donde siempre habían artistas conocidos como Sara Montiel, Frank Pourcel, Juan Pardo... todo esto ocurría en el año 1970. En 1971 vendría un artista que hizo furor años atrás: Barry Ryan con su, "Eloise".


La Discoteca Barbarela también organizaría un festival internacional de música, que contó con una gran acogida, tanto por el público como por la prensa. Los grupos participantes disponían de 15 minutos para tocar dos canciones, compitiendo con una y siendo la otra de muestra. Los Z-66 quedaron en tercer lugar, siendo los Bravos (con Anthony Anderson cantando) los vencedores con la canción "Stop Look Around", que una vez grabada pasaría a llamarse "People Talking Around" y a ser una de las mejores canciones de los Bravos.

 Pero no ganaron sin polémica, porque fueron 142 grupos los que se presentaron a concurso, donde estaban los Big Sleep, Focus, Arrival, Joy Unlimited, Smasch, Gong, The End, etc.etc.
En fin, unos tiempos maravillosos que ya no volveran.



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