4 de noviembre de 2012

Na Bel de Ca'n Rollet



 Na Bel "Rollet" en Porto Cristo

 En cada ciudad, antiguamente, había personajes que por su aspecto o vida particular -algo excéntrica- eran de todos conocidos. Hablamos claro, de hace ya muchos años.  Hoy en día, en las ciudades modernas con la masificación no se conoce a casi nadie, no hay espacio para aquellos extraordinarios personajes de mediados de siglo XX en Palma como: "En Nicolau Marieta", "Na Beleta", "En Titoy de es Born" o "Na Bel Rollet". De esta última vamos a hablar.

Era una niña grande. De ella se cuentan múltiples historias, a cada cual más increíble. Siempre iba vestida con una falda hasta las rodillas, calcetines blancos y la mayoría de veces con zapatos de hombre y un mantón de lana sobre los hombros. Iba peinada de una forma muy característica, como si fuera una especie de "Dama de Elche". De ahí dicen que proviene su apodo, por su pelo, pero no es cierto; su apodo venia por el nombre del comercio familiar de sus padres, "Es Forn de Can Rollet".

 Aquí estaba "es Forn de Can Rollet", en El Terreno.

Cuentan que una vez se subió en la noria del Ram (feria). No esta claro si ésta se estropeo estando ella arriba o que no le gusto estar a tanta altitud y tener que esperar para bajar. Así que salio de la cesta y se fue descolgando por los hierros de la estructura hasta llegar abajo entre los gritos de los demás viajeros y espectadores que estaban en el suelo. Otras veces, cuando iba por la calle y tenía sed, se paraba ante la mesa de cualquier terraza de bar y cogía el vaso del parroquiano y le daba un buen trago. Luego con una sonrisa, le daba las gracias y seguía su camino.

Su radio de acción era el centro de Palma. El Borne, la Rambla, Plaza de Cort etc.. aunque antes se paseaba por su barrio, el Terreno, donde allí la conocía todo el mundo. Para ir de un lugar a otro, utilizaba el tranvía. A ellos se subía y bajaba en marcha e iba colgada del estribo hasta que saltaba al suelo dando botes como un pato mareado. No fallaba ningún domingo en las galas matinales del Teatro Lírico cuando hacían conciertos de música pop los conjuntos locales. Allí estaba ella cantando, saltando y yendo de arriba abajo del Lírico.  Hizo siempre lo que quiso, y eso la llevaría a su fatal desenlace.

Lluis Fabregas i Cuxart
Algunos días después de su muerte, el escritor Lluis Fabregas i Cuxart (Palma 1906-1979) escribía en la sección de "Cartas al Director" del Diario de Mallorca un panegírico loando su memoria y que explicaba el inicio de su historia y que reproduzco a continuación.

 "NA BEL, UNA BUENA CHICA"

Sr. "Director de Diario de Mallorca".

Me es grato darle las gracias por la deferencia que Usted me guarda. La presente Carta, tiene significación de recuerdo en memoria de Na Bel de Can Rollet. Expiró entregando su Alma a Dios la víspera de su onomástica, Santa Isabel de Portugal.

Nos ha dejado por siempre jamas, Isabel Bauzá. Todos la conocían, y supongo que muy pocos por su apellido, y , una inmensa mayoría, sabe de ella por sus "locuras". Así pues, en su recuerdo puedo deciros que la gente de mi tiempo la conocimos de muy niña. Cinco o seis años de diferencia, son muchos, cuando se es joven. Así nosotros, los sexagenarios, estuvimos a tiempo de conocer a los padres de Na Bel y a sus hermanas mayores. Fueron los Bauza-Tomás los propietarios de la casa y el horno, el más antiguo de El Terreno, conocido con el "mal nom" (mote) de Can Rollet.

Dejando el horno al otro lado de "sa carretera d'Andratx", -que aunque se llamara oficialmente de Alfonso XIII, republicanos, monárquicos y otra gente apolítica, para todos era "sa Carretera"-, en una tienda, donde ahora hay un bar que se llama "Carrousel", los Bauzá, pusieron un estanco. Fue el primero y el único dentro de nuestra barriada. Los de mi tiempo, recordamos como si fuese ahora a Na Bel. Era una niñita, delgada, extrovertida, de cabellos dorados como hilo de oro. La veíamos con las manos entrelazadas, arrodillada encima de una silla encordada y con los codos encima del mostrador con encimera de mármol. Tenía a su alcance la guillotina de cortar la punta a los cigarros "porres" y "peninsulars" cosa ésta que le encantaba hacer.


 El estanco de Ca'n Rollet contaba con mucha clientela, y la mayoría, taberneros y amos de "merenderos" de por Cala En Cranc, Sant Agustí, Portals y Son Caliu. Solían comprar al por mayor. Así, Na Bel, ya atinaba en la comanda: 300 fillets, 150 d'entrefins, 30 corterons grossos, 100 dels altres. Dos cajas de Pay Pay, otras de Bambú, y así iba enumerando del comprador lo que quería. Mientras su hermana Joaneta iba sirviendo y anotando el precio. Aun no había acabado de enumerarlo todo, Na Bel, de cabeza, ya lo había sumado y decía la cantidad exacta. Cuando la hermana que era muy diestra, había sumado la partida, todo el mundo quedaba asombrado de ver como Na Bel no se había equivocado. Era un caso, la inteligencia de aquella niña de cinco o seis años.  


Pero su cabecita trabajó demasiado, y le sobrevino un ataque de meningitis. Pudo curarse a costa de muchos cuidados pero ya no seria la misma. Mas tarde, estuvo en "Ca Ses Dureta" y aprendió el oficio de planchadora. Y también demostró tener suma destreza, ya que, las piezas delicadas de tul y otras telas de seda, le fueron encargadas solo a ella, tratándolas de lo mejor. Puñetas, filigranas, bordados, mantones, etc, para Ca'n Bonet de la calle de Sant Nicolau, solo Na Bel "rollet" los podía tocar.


Así a "grosso modo" he querido remarcar la existencia terrena de Na Bel Bauzá i Tomás, que fue creyente y buena chica. Ya se ha ido, y Dios le dará Gloria, y a los suyos resignación. Na Bel ya no esta, pero quedará en el recuerdo de todos los Terreneros y de la Ciudad.

             Suyo afectísimo.

      Lluis Fabregas i Cuxart


Isabel Bauza, alias "Na Bel Rollet" moriría atropellada por un automovil el 7 de julio de 1973 al intentar cruzar la nueva autovía situada a los pies de la catedral de Palma. Dicen que sus ultimas palabras fueron..."Ha sido culpa mía". Ella sería la última de aquellos personajes curiosos, únicos y excéntricos que pulularon por la ciudad a mediados del siglo XX. El desarrollísmo, la masificación y el progreso, terminaron con todos ellos, siendo ya sólo un recuerdo que se va diluyendo con el paso del tiempo.

Autovía ante la Catedral de Palma sobre la década de los años '70
 
Esquela recordatoria en el tercer aniversario de su muerte

Na Bel Rollet ha tomado una hucha, unos banderines de la asociación contra el cancer y se ha colocado en medio de la calle para pedir dinero a los conductores y a todo el que pasara.

PD: Tengo que agradecer al amigo Xisco, alias GAB (de faves) su inestimable ayuda prestada. Sus recuerdos sobre na Bel (no en vano su madre fue amiga de la infancia de ésta) sus anécdotas, ocurrencias y la única fotografia de na Bel Rollet que me ha conseguido, han sido indispensables para la realización de esta entrada.



14 de octubre de 2012

Barbarela, la discoteca de Palma



 En la década de los '60 y principios de los '70, hubo una discoteca en Palma que se hizo famosa en toda Europa. Estaba situada en S'aigo Dolça, justo al lado de una gasolinera. El catalàn Xavier Regàs i Pagés fue el creador del interiorismo de la sala junto con la ya también desaparecida "Babels". La sala era de forma octogonal y tenía forma de circo romano, pues la pista se hallaba en el centro a donde tenías que acudir bajando unas escaleras pasando por una especie de palcos que era donde estaban ubicadas la mesas.

Interior de la sala con una actuación en directo
El escenario estaba situado en la parte alta y un pasillo circundante rodeaba toda la sala donde los "picadores" iban y venían dando vueltas  observando sus posibles presas. La barra del bar y los camerinos estaban en este largo pasillo que estaba a ras de suelo natural porque, como hemos dicho, la pista estaba unos tres metros más abajo.

La Plaza Gomila era en aquellos tiempos la más cosmopolita de Europa, pero Barbarela la desplazó y toda la juventud comenzó a venir hacia esa zona donde se ubicaban otras discotecas muy famosas y concurridas como Crazy Daisy y Babaria. ¡Qué tiempos y qué ambiente!.

Barbarela no fue una distoteca más, fue la pionera, la especial, la primera macrodiscoteca de Mallorca. Y su éxito fue total cuando empezó a contratar a artistas de reconocido prestigio de la época para que cantasen en directo en la sala.

Bueno, quien no recuerda a Wilson Picket, The Hollies, José Feliciano, Ohio Expréss, Brian Auger, The Animals, Zoot Money, Barry Ryan, Patxi Andion, Lorenzo Santamaría (que también regentó la discoteca), etc, etc.... En una palabra, por Barbarela desfilaron algunas de las figuras estelares del panorama musical internacional de los años sesenta, cuyas actuaciones se comentaban en la prensa de toda Europa.

Portada de single con foto de Barbarella
Durante los años sesenta, The Hollies fueron el tercer grupo más popular en Inglaterra, tras los Beatles y los Rolling Stones. Esa popularidad llegó a España en medio de la admiración que la juventud sentía hacia todo aquello que venía de Inglaterra, en el campo de la moda en general y especialmente en el de la música. La prueba de ello es que todos sus singles y LP's fueron publicados en nuestro país con regularidad e incluso The Hollies llegaron a ser portada de FANS, una de las revistas musicales españolas más importantes de los años '60.

En Barbarela tocaron The Hollies el 15 de Agosto de 1969 en doble sesión (tarde y noche), ataviados con unos singulares trajes blancos que solían lucir en sus actuaciones. No hace falta decir que muchísima gente se tuvo que quedar fuera sin poder entrar en la Sala. En un artículo aparecido en el Diario de Mallorca decía: THE HOLLIES, gran éxito. "Llenazo en Barbarela con motivo de la presentación de los Hollies. Suenan en la realidad igual que en sus discos, amen de que son unos showmen consumados".  Pero también causó un gran revuelo la llegada de Wilson Picket.

 Wilson Picket actuando en la sala de Barbarela

Este venia de actuar  en la Sala Olimpia de Paris. Hay que decir, que debido al excentrico caracter del cantante, no todos estaban seguros de que viniera a Palma, concediera entrevistas y de que al final actuara. Lo hizo en dos ocasiones aquel día, una por la tarde a las 20:30 y otra ya de madrugada. En la primera asistieron unas mil quinientas personas y en la segunda, cerca de dos mil. La opinión estuvo algo dividida. Mientras unos -los profesionales- no se mostraban en exceso encantados, la mayoría del público patentizó su satisfacción y admiración por el artista.
Barbarela era una diosa, siempre de bote en bote. Su sonido y juego de luces psicodélicas extasiaba a la juventud y donde siempre habían artistas conocidos como Sara Montiel, Frank Pourcel, Juan Pardo... todo esto ocurría en el año 1970. En 1971 vendría un artista que hizo furor años atrás: Barry Ryan con su, "Eloise".


La Discoteca Barbarela también organizaría un festival internacional de música, que contó con una gran acogida, tanto por el público como por la prensa. Los grupos participantes disponían de 15 minutos para tocar dos canciones, compitiendo con una y siendo la otra de muestra. Los Z-66 quedaron en tercer lugar, siendo los Bravos (con Anthony Anderson cantando) los vencedores con la canción "Stop Look Around", que una vez grabada pasaría a llamarse "People Talking Around" y a ser una de las mejores canciones de los Bravos.

 Pero no ganaron sin polémica, porque fueron 142 grupos los que se presentaron a concurso, donde estaban los Big Sleep, Focus, Arrival, Joy Unlimited, Smasch, Gong, The End, etc.etc.
En fin, unos tiempos maravillosos que ya no volveran.



 FUENTE

5 de agosto de 2012

Colomet: Una moto fabricada en Mallorca



Al igual que un automóvil, que fue el “Loryc”, hubo una motocicleta que se fabricó íntegramente en la isla de Mallorca a principios de los años '50. Esa fue la “Colomet”.

Jaime Colomet tenía un taller de reparación de automóviles y motocicletas que atendía con su hermano Antonio, concretamente en la Calle Foners, 49 de Palma. Con el tiempo, el taller fue creciendo y Jaime Colomet montó una empresa para fabricar motores de embarcaciones. La experiencia de tantos años reparando motocicletas les motivó para intentar fabricar un velomotor propio, proyecto que vieron cumplido a finales de los años '40.
  
 Como vemos, se busco distribución por toda España

Luego quisieron fabricar una motocicleta. Diseñaron la línea de la máquina y fue en 1951, cuando  la empresa de Jaime Colomet presentó una motocicleta a la que llamó “M51”, y con estas características: 123 cc, 4,5 CV a 5.000 r.p.m., cambio de tres marchas con palanca al pié. El bastidor estaba formado por un cuadro cuna de tubo de acero grueso y la suspensión delantera era telescópica. La trasera era telescópica gemela. Las ruedas montaban neumáticos 2’75x19 delante y 3x19 detrás. La velocidad anunciada era de 75 km/h.
En el año 1953 apareció el modelo “M53”, de similares características que el primero pero con un motor más potente: 5 cv a 4.200 r.p.m. Más tarde fabricó también un modelo de 150 cc pero este tendría escasa difusión.  

Una Colomet a punto de restaurar

En cuanto a la producción de las motocicletas, los datos que se tienen son desde el año 1953, ya que anteriormente las motos de menos de 125 cc. no estaban obligadas a matricularse y por lo tanto no se puede saber con exactitud cuántas se llegaron a fabricar. Si se sabe el número de matriculaciones que hubo, como hemos dicho, a partir del año 1953: 14 unidades. En 1954: 82 unidades y en 1955 descendió la producción a 39 unidades, desapareciendo la empresa poco tiempo después.

Un cartel publicitario de la  nueva  Colomet M.53

Se sabe también por indicaciones de la propia familia de Jaime Colomet, que la empresa llegó a fabricar unas 500 motocicletas de los modelos que hemos mencionado, lo que indica el empuje emprendedor que tuvieron en aquellos años esos magníficos mecánicos. Hasta incluso, Jaime fabricó una motocicleta pequeñita gemela de las mayores para su hija Margarita, como se puede apreciar en la foto de abajo donde figuran los dos. Unos genios.

 Jaime Colomet y su hija Margarita

Además de la Colomet, en Mallorca hubo más fabricantes de motocicletas que no debemos pasar por alto aunque algunas de ellas no llegaran ni a fabricarse una docena de unidades. Estas fueron la "Coronat", la "Bordoy", la "BMS" y la "Bibiloni". También en la isla de Menorca y en su capital Mahón, entre 1948 y 1952 se fabricó la "Joyca", una pequeña motocicleta con un motor de 51 c.c.

En la actualidad nos consta que existen varias “Colomets” en poder de coleccionistas y aficionados. Unas motocicletas históricas y únicas que conviene conservar como las joyas que son.

 Una Colomet M.51 125 c.c. restaurada



FUENTE

24 de julio de 2012

La Plaza de la Reina y el Paseo del Borne: Breve reseña histórica

El monumento a la Reina Isabel II recién terminado

El 11 de Septiembre de 1860 visitó nuestra ciudad la Reina Isabel II acompañada de su esposo el Rey consorte Francisco de Asís y sus hijas las Infantas Isabel y Pilar y el Príncipe de Asturias, después Alfonso XII.  La Reina, colocó la primera piedra del monumento con el que la ciudad de Palma le quiso honrar conmemorando su visita. Aquél monumento lo situaron al final del Paseo del Borne. Fue un bello y rico monumento formado por un cuerpo cilíndrico sobre una escalinata, con cuatro pedestales salientes que sostenían otras tantas estatuas  que representaban la Paz, la Guerra, la Industria y la Agricultura; y en lo alto de la construcción la estatua de la Reina, muy bien lograda, obra del escultor BOVER.

Echando abajo el monumento
Y decimos "fue un bello y rico monumento" porque el mismo únicamente duró apenas 8 años. Fue  arrasado y destruido en 1868 por la furia de un grupo de mallorquines que participaron en los altercados que tuvieron lugar en Palma, cuando se tuvo noticia de la huída de la familia real a Francia al estallar la Revolución del 9 de Septiembre de 1868. Pero antes de su destrucción, los mallorquines pudieron contemplar aquella maravilla durante casi una década. En el año 1863,  como había quedado el monumento un tanto “alejado" de lo que era el Paseo del Borne, se pensó en prolongar el Paseo hasta donde estaba el monumento. Hubo sus más y sus menos a este propósito.
Pero el 18 de marzo del citado año, los asiduos concurrentes del Borne  se vieron sorprendidos por un movimiento inusitado que iba creciendo a medida que iba avanzando la noche, mientras acudían también numerosos carros cargados de tierra y muchos obreros con herramientas y espuertas a los que se agregó un pelotón de soldados  provistos de picos, palas y azadones.

Al amanecer del día siguiente, fiesta de San José, la gente pudo comprobar como se había prolongado el Borne hasta el pie del monumento y también como habían desaparecido las "leonas" y el escenario donde tocaba la banda de música. De esta forma tan premeditada y organizada, se dio cumplida cuenta al acuerdo que había aprobado el Ayuntamiento nada más y nada menos que el 25 de abril de 1861 (dos años antes) y que no había podido llevarse a cabo por las protestas de ciertos sectores. Por la premura de esa reforma, surgió un estribillo popular que decía “El batle Billón, en un vespre ha allargat el Born”.

El Borne en los días de Carnaval de la década de los años '20

Posteriormente, el Paseo del Borne, fue objeto de otras reformas. En primer lugar la reposición del escenario para que tocara la banda de música militar no tuvo lugar hasta 1864, que fue cuando el coronel del Regimiento de Palma propuso al Ayuntamiento la indicada reposición para mayor comodidad de los músicos y mayor desahogo de los paseantes.  Se construyó en el ángulo que forma la calle de San Felio -denominada antiguamente de “Ses Carasses”- y el nuevo andén que se había construido para los carruajes.

El escenario para la Banda de Música en el lateral del Borne

Como hemos dicho el monumento a  Isabel II quedó destruido en 1868 y al lugar donde estuvo ubicado entre el Teatro Lírico y el Paseo del Borne se le puso el nombre de "Plaza de la Reina". Hasta 1895 no fueron reintegradas las leonas a sus respectivos lugares. Cuando retiraron las esfinges las trasladaron al depósito de los Capuchinos donde permanecieron abandonadas y sujetas a las inclemencias del tiempo y al escarnio de los hombres. Por cierto, en aquél depósito municipal quedaron dos de las cuatro estatuas, ya que el 8 de junio de 1868 se había autorizado a Don Manuel Villalonga a enajenar las otra dos.  Las que quedaban estaban muy deterioradas y pese a prohibir el Ayuntamiento su modificación, se decidió la restauración para reparar sus desperfectos y a su vez para disminuir los exagerados pechos que el escultor MATEU había realizado.

Las leonas en el solar municipal
Lo cierto es que si bien el paseo del Borne a lo largo de su historia ha sido siempre el punto de cita de los paseantes ciudadanos, a partir de 1895  es cuando se acentúa más esta faceta, ya que fueron multiplicándose los cafés y horchaterías. Mas tarde aparecieron “Ses Botiguetes” (modestos centros de reunión con mobiliario rudimentario e irrisorio, que se colocaban en verano a lo largo de las fachadas y que consistían en sencillos bancos de madera para solaz de los tertulianos.  “Botiguetes” que fueron las pioneras de las sociedades recreativas primero y últimamente de los grandes bares y restaurantes que se han ido instalando a lo largo de los años en el Paseo.

Las famosas farolas del Borne a principios de siglo

Durante mucho tiempo tuvo el Borne su piso de tierra, y ya se puede suponer el barro que había en invierno y el polvo en verano. Hasta la segunda mitad del siglo XIX no se pavimentó lo que era el Paseo, dejando al principio los andenes todavía de tierra.  En cuanto a la iluminación cabe señalar que de las luces de aceite se pasó a las farolas de petróleo y en 1859 se colocaron cuatro grandes farolas de gas, justamente en el centro del paseo, ceñidas por un rodapié de piedra.

La fuente de las tortugas al principio estaba colocada en el mismo Paseo del Borne, ya que el mismo arbolado del Paseo llegaba hasta la confluencia con la calle Jaime III. Posteriormente la fuente fue reformada y colocada en el centro de la plaza donde figura actualmente.

A principios de siglo, la fuente estaba en la calzada del mismo Borne

Existe un artículo de José Orlandis que bajo el título “El adiós del Borne”, publico el Diario de Mallorca el 7 de Octubre de 1966, antes de la reforma que se iba a realizar en el Paseo. Lo reproducimos a continuación, por su interés histórico.

“Dentro de pocos días van a comenzar las obras de reforma de este viejo paseo, tan lleno de nostalgias y de dulces recuerdos. Los que no alcanzasteis a vivir las postrimerías del pasado siglo y los albores del presente, difícilmente podréis imaginar lo que representó para la ciudad, el Borne de aquéllos tiempos. Cuando Palma aún era la capital e las Isla de la Calma, era el Borne el corazón de todos... En las soleadas mañanas de invierno, o en las tibias noches de primavera y verano, iba al Borne los jueves y domingos a escuchar los sones de la banda del Regimiento de Infantería, Palma 61,  que bajo la batuta del maestro Perelló primero y de Pepe Balaguer y Torrandell después, tocaba fragmentos de las zarzuelas más en boga o valses de Waldteufle o Straus, en lo alto del escenario  de madera, situado en lo que era antes el Restaurante Antonio.

 1928.  La gente paseando por el Borne con sus mejores trajes

La gente vieja estaba situada en los sillones de hierro o en las sillas de enea, que costaban 10 y 15 céntimos respectivamente y los jóvenes daban vueltas por el Paseo, en el que nacieron tantos amores, que escuchó el latido de tantos corazones, cuando la modesta mirada de alguna niña, se cruzaba con la de algún apasionado pretendiente, que con esto se sentía lleno de felicidad y de esperanza. Al llegar la hora de cenar, la gente desfilaba y el joven enamorado seguía de lejos  a su Dulcinea, que acompañada de su madre marchaba a casa, esperando que, antes de entrar en el portal, se volviera para enviarle una última mirada, una postrera sonrisa, que era como un anticipo del cielo. Jóvenes que lo leéis, los que vivís la vida libre y tumultuosa de hoy, no podéis entenderme, como no podéis imaginar el silencio de una ciudad sin ruidos, sin coches, sin prisas. Todo esto representaba el Borne que se va. Y por esta razón muchos no sentirán pena al verlo desaparecer, como lo sentirán otros, porque para ellos está lleno de recuerdos de toda una vida.

Los bancos del Borne con su respaldo metálico
Y para terminar quiero dirigir un ruego al Sr. Presidente de la Comisión de Vías y Obras de nuestro Ayuntamiento. Uno de los elementos más característicos de nuestro Borne, eran sus bancos; modestos, sencillos si queréis, pero muy dignos y muy nuestros. Si los hubierais visto entre mil, los hubierais reconocido enseguida. Al desaparecer el actual paseo, os ruego que las losas de sus asientos o los hierros de sus respaldos, no vayan a parar al mar para servir de relleno a solares de futuras urbanizaciones. Desmontadlos con cariño y guardadlos para ser colocados, el día de mañana, previamente restaurados, en algún jardín, en alguna glorieta, como recuerdo de aquél viejo Borne que hoy agoniza. (JOSÉ ORLANDIS. "Diario de Mallorca", 7 Octubre 1966)."

El Borne en 1915

Los dias de fiesta todo el mundo se paseaba por el Borne

La Plaza de la Reina en 1959

El Borne con el Kiosco a la izquierda y el Bar Tortuga a la derecha en 1959

1960.  Terrazas de bares en los laterales del Borne.

La Plaza de las Tortugas en 1961

La Plaza de la Reina con la Almudaina y la Catedral al fondo en 1973

En la actualidad, han permitido poner terrazas de bares en el Borne. Definitivamente, ahora ya sí que se ha perdido la antigua esencia de tan emblemático lugar. Una verdadera pena.


21 de julio de 2012

El naufragio del vapor Miramar


 Atracado en el puerto de Palma en 1908. Negativo gelatina sobre cristal 13x18 cm.

El “Miramar” fue el primer buque construido por encargo expreso de La Isleña Marítima que lo encargó a los acreditados astilleros de la Casa Odero en La Foce, Génova. Su botadura se llevó a cabo el día 17 de diciembre de 1903, cuyo acto describe el periódico “Cáffaro” de Génova en estos términos:

 "Ayer, por fin, después de cuarenta días  de espera por no permitirlo el estado del mar, permitió éste pudiera verificarse. A las 12 horas, la bella señorita Laura de Bernardi, hija del caballero Vinzenzo, Director técnico del astillero Odero, acompañada de todos los ingenieros y Jefes de la Administración, del cónsul español, del Director y representantes de la sociedad armadora y del capitán que debe mandar el buque, estrelló la tradicional botella de champagne contra la proa del “Miramar”.

El capitán Juan Singala
El bautismo religioso lo efectuó el párroco de San Pedro de la Force. A las 13,55 el ingeniero de Bernardi, director del Vero, dio la voz de mando de “táglia la bozze” (cortar las amarras).
 El día 24 siguiente se verificaron las pruebas oficiales en aguas de Génova, logrando velocidad de 15 nudos a tiro forzado y 13 a tiro normal. El día 7 de enero de 1904, llegaba felizmente al puerto de Palma por vez primera, procedente de Génova bajo bandera y con tripulación italiana, al mando del capitán Don Gregorio Costa, y a bordo del cual venían el Director de La lsleña Marítíma Don Sebastián Simó, el consejero Don José Barceló, el capitán y el maquinista Don Juan Singala y Don Antonio Thomás, respectivamente.

Permaneció en puerto durante varios meses mientras se cumplimentaban los trámites para su abanderamiento y el 9 de Abril, mandado por el capitán Don Juan Singala, salió para Marsella al objeto de limpiar fondos, regresando a Palma el día 15 de1 propio mes.  EI día 21 siguiente, con motivo de la venida a Palma del rey Alfonso XIII, salió para recibir al yate real “Giralda” a la altura del cabo Regana con los miembros de la Junta de Gobierno de la Isleña Marítima y muchos invitados.

Al día siguiente, junto con el “Balear”, acompañó al monarca a las cuevas de Artá, Alcudia y Pollensa y el 24 por la noche salió para Ibiza con motivo del viaje del monarca a aquella isla.

El Miramar engalanado para una de sus singladuras

Pocos días después se incorporó a la línea de Palma a Barcelona, siendo el “Miramar” el “buque insignia” de la flota de la Isleña Marítima, y por consiguiente, al mando del decano de sus capitanes y de sus primeros maquinistas, que en aquellos años eran Don Juan Singala y Don Antonio Thomás, respectivamente, hasta que la incorporación del “Rey Jaime II” en Octubre de 1910 lo relegó a lugar secundario. El 12 de Junio de 1910 transportó una peregrinación a Civitavecchia, al frente de la cual iba el Obispo Don Pedro Juan Campins y Barceló, regresando a Palma el día 23. El 23 de Julio de 1912 nuevamente transporta una peregrinación diocesana a la misma ciudad.

La escasez de carbón que motivó la guerra europea, también aconsejó apartar al “Miramar” de sus habituales servicios en el sector de Ba1eares, y pintado su casco de negro, como buque carguero, a principios de 1918 emprendió su primer viaje al puerto de Musel para cargar carbón con destino a Cádiz
A las cinco de la tarde del día 8 de Febrero sale de Gijón y sobre las tres de la madrugada del día siguiente embarrancó en la ensenada de Aguillones, cerca del cabo Ortegal, perdiéndose totalmente.

 El Miramar enbarrancado en las costas de Galicia

El periódico “La Voz de Galicia” del día 10, narró en estos términos el naufragio del “Miramar”:

“A las 3 de la madrugada de hoy (día 9), encalló en una ensenada de Aguillones, cerca del cabo Ortegal, un vapor llamado “Miramar”, de la compañía Isleña Marítima y matrícula de Palma de Mallorca.  Desplazaba el buque unas 1.600 toneladas y se dirigía con rumbo a Cádiz, conduciendo un cargamento de carbón tomado en el puerto de Musel, de donde salió ayer a las cinco de la tarde.  A las tres de la madrugada, hora en que ocurrió el siniestro, iba de guardia el oficial primero, quien, al advertir que el buque había tocado en las rocas, ordenó que se echaran los botes al agua; pero el oleaje destrozó algunos, librándose de los embates del mar solamente dos, que fueron ocupados por los marineros.

Una de las citadas embarcaciones, después de correr grandes riesgos y de estar varias veces a punto de naufragar, consiguió llegar a la bahía de Cariño, zozobrando a la entrada, desde donde los individuos que la ocupaban, comenzaron a pedir socorro. A sus gritos, varios marineros acudieron en auxilio de los infelices que luchaban contra el mar y la niebla, que les impedía conocer el sitio en que se encontraban. Trabajo costó a los abnegados marineros de este puerto dar con los que demandaban auxilio, pero al fin, pudieron encontrarlos y recogerlos, trayéndolos a tierra, donde relataron la forma en que ocurrió el accidente y señalaron el lugar en que el “Miramar” se hallaba encallado.

Circulada la noticia, muchos vecinos de este puerto salimos con dirección a Aguillones, bordeando la abrupta costa y venciendo las enormes dificultades que el camino ofrecía. Cuando llegamos, empezaban a desembarcar los náufragos.  Un audaz marinero, atándose a la cintura un nuevo cabo, se arrojó al mar, y a nado, 1o trajo hasta tierra, quedando de esta suerte establecida la comunicación entre el buque y la playa.  Luego, con la ayuda de los que habíamos acudido al lugar mencionado, comenzaron a pasar, braceando por dicho cabo, hasta 27 tripulantes del vapor “Miramar”.

Venciendo enormes dificultades, logramos traer a los mencionados marineros a Cariño.  Según éstos manifiestan, faltan diez hombres de los que constituían la tripulación del vapor encallado.  Se cree que al ser destrozados por el mar los botes en que habían intentado salvarse, fueron estrellados contra las rocas por el mar, cada vez más embravecido.  Entre los que se supone han perecido, figura el capitán Don Jorge Bennasar y el telegrafista del buque, Don Luis Cuéllar.  El mar arrojó más tarde dos cadáveres. Se cree imposible subirlos a la ribera, dado el estado imponente del mar, que bate furiosamente contra los acantilados de la costa.

Se dedicaba el “Miramar” a conducir pasaje y correo entre Palma de Mallorca y Barcelona y era éste el primer viaje de cabotaje que hacía.  Se considera inminente la pérdida total del barco y su cargamento".


Perecieron en el naufragio los siguientes tripulantes:
Capitán:  Don Jorge Bennasar Juan
Radiotelegrafista:  Don Luis Cuéllar Cuéllar
Mayordomo:  Antonio Company 
Camarero:  Jaime Palou Tomás
Pañolero:  Jaime García García
Marinero:  Nicolás Vivó Palerm
Fogoneros:   Antonio Pujol García y Monserrat March Amengual
Carpintero:  Bartolomé Suau Sastre
Marmitón:  José Alba ReaI

 Entre los supervivientes figuraban los pilotos Don Jaime Fornaris y Don Manuel Despujol, así como los maquinistas Don José Palmer, Don José Albertí y Don Francisco Quevedo.
Los náufragos llegaron a Palma días después, dirigiéndose desde el puerto a la capilla del Hospital, para ofrendar al Santo Cristo de la Sangre la cuerda que les permitió su salvamento. El capitán Don Damián Rigo Mir fue comisionado por la Isleña Marítima para desplazarse al lugar del naufragio, al objeto de estudiar la posibilidad de la recuperación del “Miramar” , pero el estado en que se encontraba, materialmente empotrado en los acantilados, no permitió salvamento alguno.
Se pudieron recuperar elementos del buque, como la caldera, que en el año 1926 fue instalada en el vapor "Romeu".
En el semanario mallorquín Foch y Fun , en su edición del día 16 de febrero de 1918 vino publicada esta poesía dedicada al naufragio del “Miramar” :


 ¡Adiós Miramar! 
Desapareciste 
vencido por las olas 
y a Mallorca das 
un mal que pensar
 viendo que fuiste nuestro,
vilmente te compraron 
 y a morir te llevaron ...

¡Adiós, Miramar! 
La ambición es causa 
de lo que te pasa 
gente de mala raza 
te asesinó, 
a Cádiz partías 
y te renegaste,
 diez vidas cortaste ...

¡Adiós, Miramar!
 El piloto Fornaris 
cumpliendo servicio 
dio la noticia al embarrancar. 
¡Oh, vil egoísmo 
por el que te alejaste 
por el que naufragaste ...

¡Adiós, Miramar! 
Hermanos, padres, viudas, 
familias enteras 
el naufragio que hiciste 
tienen que llorar. 
¡Adiós pobres víctimas 
que con cruel agonía 
llegó el fatal día ... !

¡Adiós, Miramar! 
Mallorca protesta
 del todo indignada 
porque le han robado
 la Isleña flotante.
 Perdido va un barco
 que queda sin vida
 y con grave razón grita:
 ¡Maldito causante! (*)

(*) El tono dolido y molesto de la poesía se explica por la compra en 1918 de la Compañía Transmediterránea -fundada por Juan March- de casi la totalidad de las acciones de la Isleña Marítima. Un sector importante de la población mallorquina no estaba de acuerdo con esa absorción. Con ello se perdía el carácter netamente mallorquín de la empresa naviera por excelencia.




16 de junio de 2012

El primer correo aéreo Barcelona - Palma


 Jorge Loring, Guido Janello y el periodista José Mª Co de Triola antes de su vuelo a Palma

A principio de los años '20 del siglo pasado, la descoordinacion de horarios entre los trenes y los buques correo de la Isleña Marítima,  hacían que el correo entre Barcelona y Palma llegase con mucho mas retraso al destino que el debido al tiempo de navegación y las  operaciones de los barcos.
Antes, a principios de 1.914 se había formado la Asociación de Navieros del Mediterráneo. Su proyecto más destacado en 1.920, era operar con hidroaviones Savoia S-9, un servicio de correos que uniera las dos capitales, 195 km de recorrido, saliendo de Barcelona a las 9:30 horas, en conexion con el rápido correo de Madrid y llegando a Palma en poco más de una hora.

 A punto de salir del puerto de Barcelona


En Barcelona estaba radicada una compañía llamada Talleres Hereter S.A. dirigida por Jorge Loring. Esta compañía tenía una división aeronáutica y al mismo tiempo era agente general de Lignes Aeriennes Latecoere. Interesados en el proyecto, Talleres Hereter compra en Italia un hidroavión Savoia S-9 y contrata los servicios de los pilotos Guido Janello y Umberto Guarnieri.
 Al mismo tiempo en Palma de Mallorca, José Tous Ferrer, editor del diario Ultima Hora, se muestra plenamente convencido del proyecto aéreo. Mientras tanto, Guido Janello en vuelo desde Sesto Calende, vía Milan y Marsella, llega a Barcelona el 15 de Febrero de 1.920 con el primer Savoia S-9.  Este aparato, con el que debía efectuarse esta primera travesía, tenía una capacidad de tres plazas y podía llevar 600 kg. de carga útil. Un motor Fiat de seis cilindros y 280 caballos de fuerza, le daba  una velocidad máxima de 190 km/h.
  
 Las primeras fotografías que tomó Co de Triola fueron las primeras aéreas sobre Palma

Por fin, el 18 de marzo de 1920, tras una salida triunfal del puerto de Barcelona, sobre las 11'30 el hidro pilotado por Guido Janello (que era teniente de la real Marina Italiana) puso rumbo a Mallorca. Llevaba como pasajeros al Ingeniero Jefe de Talleres Hereter, Jorge Loring y al periodista y director del Sindicato de Periodistas Deportivos, José Mº Co de Triola.
El entusiasmo en Palma era apoteósico. Un gran gentío había invadido el muelle y las zonas proximas ansiosas de presenciar la llegada del famoso hidro con sus pasajeros que, verdaderamente, marcaba un hito en la historia de las comunicaciones con la península.
El hidro tras unas espectaculares pasadas sobre el puerto de Palma, se posó tranquilamente sobre sus aguas. Eran las 12'43; se había cubierto la travesía en una hora y trece minutos. Ante el entusiasmo de toda Palma congregada, el hidro quedo fondeado en una boya a pesar de las dificultades ocasionadas por el gran numero de embarcaciones ávidas de ver y saludar a los intrepidos aviadores.
Una vez desembarcados, piloto y tripulantes fueron recibidos por las autoridades  a las que Janello y pasajeros hicieron entrega de los mensajes de saludo de los que eran porteadores de  las autoridades y prensa de Barcelona. Efectuada la recepción oficial por el alcalde de Palma, en nombre de la ciudad, fueron llevados al Circulo Mallorquín -no muy lejos del puerto- donde comieron y pudieron descansar un rato. Allí mismo recibieron nuevos mensajes de saludo y afecto para las autoridades y prensa de Barcelona.

  La ciudad, con el muelle y la Riba. A la izquierda, el barrio marinero de Santa Catalina

 Vemos una ciudad todavía encajonada entre sus antiguas murallas

Vemos un casco antiguo muy abigarrado de calles

Preparado el hidro para el vuelo de regreso, se embarcaron paquetes con correo, prensa y una gran ensaimada que el diario Última Hora enviaba a los periodistas catalanes. Con todos a bordo, despegó el hidro a las 14'45 y tras dar varias pasadas sobre el puerto y la ciudad -con el consiguiente entusiasmo de todos los presentes en tierra- puso rumbo a Barcelona dejando atrás a la muchedumbre que los saludaba hasta que se perdieron en el horizonte.
El hidro de Janello amerizó perfectamente en Barcelona a las 16'43 donde allí continuarían las felicitaciones por el éxito de la doble travesía. La duración del vuelo de regreso, fue superior al de la ida debido a que tuvieron el viento de frente el cual, les iba frenando. Según Janello, el funcionamiento del hidroavión fue perfecto en todo momento. En el viaje de ida y vuelta empleó, pues, el hidroavión, poco más de tres horas.

 
 Ya en la bahía de Palma. Se vislumbra al fondo la Catedral de Mallorca

 Una última pasada del Savoia S-9 en la bahía antes de volver a Barcelona

El 3 de Abril, durante el segundo viaje, el piloto Humberto Guarnieri tuvo un accidente, no obstante lo cual siguieron las pruebas durante todo el año, y el 18 de Febrero de 1.921, cumplido ya el plazo de la concesión portuaria, Talleres Hereter se retiraría del negocio y los terrenos de su hangar marítimo se concedieron a la Escuela Oficial de Aeronáutica Naval de Barcelona.
El relevo en esta empresa, lo tomaría la Compañía Aéromaritima Mallorquina S.A., o Camsa, que estableció bajo el Jonquet, unos pequeños cobertizos para dar el servicio a sus hidroaviones. La historia del incipiente correo aéromarítimo mallorquín continuaría, pero eso es otra historia que -si lo desean- habrá que seguir AQUÍ

 El diario La Almudaina, se hacía eco del histórico vuelo. (Archivo FAM)


Fuentes:
R. Rullan Frontera.  Alas Sobre el Mar, 1997
Fundación Aeronáutica Mallorquina, 2012
Arxiu fotografíc MDC, 2012


27 de mayo de 2012

1ª Exposición de Fotografía Antigua de "FAM"

Cartel del evento

Como ya saben, actualizo este lugar cada vez menos. Ello es porque paso más tiempo en la pagina de Facebook del blog, el cual, hace meses que tiene un éxito inesperado y que ocupa todo mi tiempo. Si además, lo sumamos a la preparación de una exposición de fotografía antigua que tuvo lugar en l'Auba Santa Catalina el 10, 11 y 12 de mayo que realizó quien les escribe -y su socio-, el momento de llegar a publicar es casi inexistente.

Mientras llega la próxima entrada que tratará sobre el primer avión correo que llego a Mallorca y que esta casi ultimada, les dejo para que quede constancia, y para quien pudiera  interesar, un vídeo con las más de 70 fotografías que integraron la 1ª exposición de FAM. Espero que les guste el viajar en el túnel del tiempo.


20 de mayo de 2012

"Los Secretos Inconfesables de Cabrera, vistos por Senovilla"


Cabrera desde el cielo

Hace ya un tiempo que invité a José Antonio Fernandez Senovilla a que "invadiera" este lugar, y cuando ya no le esperaba, apareció con un relato increíble e inconfesable. Y es que Senovilla, es el "Peregrino de la Blogosfera", un peregrino que va de blog en blog dejando su impronta y su visión particular de todo lo que nos rodea en sus magníficos artículos. Visiten su casa y lo entenderán, además, seguro que se quedarán en ella como ya hice yo.


J. A. Fernandez Senovilla
"El Peregrino de la Blogosfera hace ya mucho tiempo que recibió la invitación  de Lorenzo  para tener en este su especial rincón un alojamiento en su viaje por los blogs. Hay rincones que son especialmente complicados ya que la calidad que atesoran en todas y cada una de sus entradas te hacen dudar de tu propia capacidad para estar a la altura de la invitación, así que daremos como siempre lo mejor de uno mismo, eso es lo que hacen siempre los peregrinos cuando en el camino se encuentran con grandes ocasiones para reencontrarse a sí mismos."


La batalla de Bailén
 LOS SECRETOS INCONFESABLES DE CABRERA: 
Corría el año 1.808 era el 19 de Julio y el ejército español asestaba un terrible golpe en la Batalla de Bailén al todo poderoso ejército francés, el General Castaños fue el protagonista de esta gesta en la que debemos destacar que la gran estrategia para conseguir tan conocida victoria no fue otra que ir integrando a los voluntarios en grupos comandados por veteranos y bregados hombres del ejército Real.
Un método que militarmente da orden y mantiene constante la fuerza de unas tropas en principio inexpertas pero que los veteranos y bregados soldados sobrevivientes de otras batallas supieron legar el espíritu militar de lucha y lealtad ante las adversidades a los miles de campesinos que acudían a la llamada de la Independencia sobre el invasor.
Como les decía la victoria fue tan aplastante que cambió el curso de la historia en esta guerra de Independencia, se calcula que el ejército real consiguió apresar a más de 20.000 soldados franceses y esto a pesar de ser todo un triunfo para el General Castaños se convirtió en una pesadilla que terminó siendo la peor Leyenda Negra de nuestra historia y por desgracia acudimos al nacimiento del Primer Campo de Concentración propiamente dicho del que aún hoy en día cada vez que leemos lo acontecido, sin duda alguna, nos da vergüenza nuestro pasado, pero debemos entender el momento y los acontecimientos que en esos días ocurrieron para intentar disculpar de algún modo la crueldad de lo sucedido. Este gran ejército de franceses capturados fueron los responsables del saqueo que recibió Córdoba anteriormente y que la población española no estaba dispuesta a olvidar ya que lo único que sentían ante esos gabachos apresados era odio.

La capitulación de Bailén
 El General Castaños era muy consciente de esa situación y ante el temor de que al enemigo capturado se le siguiera humillando y maltratando dio orden de que todo aquel que tratase mal a los prisioneros de guerra se enfrentaría a un tribunal militar. También este general era consciente de que no se tenían recursos suficientes para mantener a todos los prisioneros, la intendencia necesaria ni estaba disponible y era imposible crearla sin recursos económicos, así que se optó a ofrecer a los franceses el retorno de los apresados con un pacto peculiar y conocido en la época, Cintra, por el cual retornarían a su país estos 20.000 capturados con la promesa de honor de no poder volver a participar en ningún ejército que fuera contra los intereses de España.
Estos prisioneros estuvieron unos días en Sanlúcar de Barrameda en la provincia de Cádiz en espera de una respuesta por parte de Francia que nunca llegó y que obligó al Gobernador de la ciudad a tomar decisiones drásticas.
La situación era complicada, controlar las humillaciones y venganzas de los españoles que no podían olvidar la afrenta de Córdoba, unido a la impotencia de no poder controlar tal cantidad de prisioneros hizo que varios miles de ellos fueran trasladados a diversas capitales de España, los afortunados en este traslado como siempre fueron los soldados de graduación, quedando retenidos en Sanlúcar aún unos 14.000 prisioneros casi todos tropa rasa del ejército vencido.
En aquellos días se tenía que tomar una decisión urgente y se barajaba el traslado a Canarias y Baleares para repartir a los prisioneros, pero se tomó una de las peores decisiones posibles, usar los Pontones como prisión provisional.

Pontones para los prisioneros franceses
 Los Pontones eran barcos de la armada real que servían de cárcel en el puerto para mantener en un punto fijo controlados a los prisioneros, en aquella ocasión se utilizaron El Terrible, El Vencedor, El Argonauta, El Boreas y El Soberano que a pesar de tener cabida para unos 6.000 hombres consiguieron hacinar a los 14.000 prisioneros.
Era verano, el calor insoportable, la humedad irrespirable, la escasez de alimentos notoria y la falta de agua abundante, además debemos incluir que el hacinamiento impedía el aseo y estos prisioneros tenían que convivir con sus orines y excrementos, por lo que las enfermedades comenzaron a cobrarse víctimas tan constantes como que cada día fallecía una media de 10 a 20 prisioneros.
Fueron momentos de sufrimiento para los franceses apresados, pero lo peor aún estaría por llegar, unos tuvieron suerte pues fueron enviados a Canarias pero para los otros se da orden de trasladar a todos a la Isla de Cabrera, un rincón deshabitado desde que finalizó la Reconquista y la piratería de la zona quedó controlada y que en esos momentos serviría de cárcel para los franceses. Son muchas las bajas sufridas en los Pontones por lo que se calcula que a la Isla de Cabrera llegarían entre 9.000 y 10.000 prisioneros para habitar un islote sin posibilidad de escapatoria pero con la ventaja de que no estarían hacinados, pero lo peor aún estaría por llegar.

 Napoleon Ville en Cabrera
 La Isla de Cabrera es un islote de apenas 7 km de largo por 5 de ancho y su nombre proviene de las cabras típicas de aquellos lares, los grandes acantilados son de gran belleza y fue en el año 1.991 declarado Parque Nacional Marítimo Terrestre del Archipiélago de Cabrera, pero en aquellos años en que se convirtió en Campo de Concentración todo esto que les voy a contar será la mayor vergüenza inhumana que aún lastra en nuestra historia de España más reciente.
Los franceses llegaron como pueden ustedes adivinar en unas condiciones lamentables, epidemias, escorbuto, disentería y muchos piojos que gracias a las nuevas condiciones que ofrecía el islote servirían para paliar las incesantes bajas. Pero la isla no daba para tantos hombres hacinados, los recursos eran escasos, el agua dulce no llegaba y el hambre cada vez era más insoportable. España enviaba cada cuatro días escasa comida que consistía esencialmente en habas, pan mohoso y agua, pero no eran muy puntuales ya que además de la escasez de recursos se unían las tormentas por lo que a veces la espera era de más de una semana. Además en una de las ocasiones en las que llegaba el abastecimiento a la isla, un grupo amotinado se lanzó a un asalto fallido pero que trajo como consecuencia que durante muchos meses allí no llegase ningún tipo de provisión o agua potable.

 Mapa con todos los lugares de Cabrera descritos por el soldado francés L.F. Gille. 1808

Los franceses ante todas estas adversidades y quizás por su experiencia militar se fueron organizando como buenamente pudieron, así que crearon su propio hospital que curiosamente estaba a cargo de un médico con rango de oficial que no quiso nunca abandonar a sus hombres cuando le fue ofrecido el traslado y que murió en el islote haciendo lo imposible por salvar vidas.
El hambre que se pasaba es incontable, no se puede narrar ni se puede imaginar, la escasez de la isla obligaba muchas veces a comerse todo lo que en ella había y muchas de las plantas y bulbos que ingerían los prisioneros eran puro veneno que lo que hacía era empeorar la situación.
Pero lejos de hundirse en la situación límite en la que se encontraban estos hombres agudizaron el ingenio y se cuenta que llegaron a hacer una granja de ratas, exquisito manjar que sirvió también para realizar un mercado de intercambio con el agua y las habas, pero aún así no sirvió de mucho pues ya no se recibía el abastecimiento regularmente y hasta las ratas se extinguieron.
El hambre era tal que cuentan que cocían los cinturones y botas para comérselos y que la ropa en jirones servía de condimentos a unas sopas de agua sucia que era el único sustento que podían obtener de un islote que ya no daba más de sí y en el que la agricultura casera era casi un milagro.

El castillo de Cabrera
 Las ruinas del viejo castillo que sirvió en su tiempo para evitar la piratería, en esos momentos fue un gran hospital en el que los más enfermos eran apartados especialmente para evitar las epidemias y que a falta de recursos medicinales se les procuraba la muerte más digna posible.
Los años iban pasando y la población se iba diezmando, ¿cómo era posible que aún siguieran vivos esos franceses? Canibalismo, sí se vieron obligados a practicarlo, no lo hicieron todos pues muchos preferían morir a devorar a un compañero, pero sin duda lo crítico del momento es tan complicado de narrar como real, pero la organización para sobrevivir que se impusieron aquellos hombres fue tan coherente como que castigaban con la muerte a aquellos que mataban para comerse a sus víctimas.
El tiempo pasaba y estos prisioneros habían perdido toda esperanza de salir vivos de esa prisión, las provisiones comenzaban a llegar con más asiduidad pero eran muy escasas y el agua dulce un lujo, la Isla de Cabrera fue todo un infierno en vida para aquellos prisioneros que pone un crespón negro en nuestra historia.
Mientras la guerra seguía en España, la Independencia estaba cercana, muchas victorias en batallas memorables hacía que los prisioneros franceses  cada vez fueran más y la Isla de Cabrera no era un mal lugar para dejarlos olvidados, así que allí fueron llevados casi todos los capturados en el levante.
Eran recibidos por hombres esqueléticos, demacrados, casi zombis vivientes que nada más contarles su futuro en la isla a los recién llegados hizo que muchos optasen por lanzarse al vacío en los acantilados.


El programa "Cuarto Milenio" dedicó un programa a los horrores de Cabrera


2ª parte del programa especial

Las noticias de lo que ocurría en el islote llegaron pronto a las autoridades españolas en forma de denuncia allá por el año 1.812, se cuenta que los ingleses escandalizados hicieron de denunciantes al comprobar in situ la negligencia con la que eran olvidados a su suerte aquellos hombres, se cuenta que observaron como un oficial había vomitado y los prisioneros se lanzaron desesperados a comer del suelo el vómito, todo esto era desolador para España pero la situación no se podía solucionar, la falta de recursos y la negativa de Napoleón para acoger a sus tropas capturadas hizo que hasta 1.814 nada cambiara en el infierno de Cabrera.
Terminada la Guerra, Francia recoge a los supervivientes de aquel Campo de Concentración, no más de 3.500 personas quedaban, hombres deshechos que fueron recibidos malamente en su país por el que habían dado todo, eran los perdedores de una guerra y así fueron tratados por sus propios compatriotas a pesar de que les erigieran un monumento en recuerdo de las miles de víctimas que se llevó la isla.

Monumento a los soldados franceses en Cabrera
 Cabrera es parte de nuestro patrimonio, allí la belleza de la isla hace olvidar a muchos la cantidad de huesos humanos que acoge en sus entrañas y las rocas intentan mostrar aquellas señas que dejaron unos hombres que fueron tratados tan inhumanamente que aún a día de hoy muchos evitan tratar este tema por vergüenza y es que amigos lectores, fue vergonzoso y quizás inevitable por el momento en el que ocurrió, no existe disculpa alguna, simplemente les invito a la reflexión de la historia contada y que mediten sobre lo que el hombre es capaz de hacer con sus semejantes y de lo que el hombre es capaz de hacer para sobrevivir en situaciones límites.

 "Gracias querido amigo por tu acogida y permitirme estar a la altura de tus excelentes y maravillosas entradas que realizas. José Antonio Fernández Senovilla"

No, gracias a ti amigo José Antonio por "invadir" este lugar con tus estupendos articulos. Ojalá no sea la última. Lorenzo Miró

Las fotografías, ilustraciones y vídeos están tomados de Internet


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