29 de mayo de 2011

Historia de Palma(3): La Ciudad Cristiana

Jaume I  el Conqueridor
Jaime I, nacido de un desafortunado matrimonio entre Pedro II el Católico y de María de Montpellier, era el heredero de dos importantes linajes: la Casa de Aragón y el de los emperadores de Bizancio, por parte de su madre. En 1213 murieron sus padres, Pedro el Católico en la batalla de Muret, en la que participó defendiendo a sus vasallos occitanos contra las aspiraciones territoriales francesas, y María de Montpellier en Roma. Poco antes, su padre le había dejado en el Palacio de los Trencavel, en poder de Simón de Montfort, el líder de la cruzada contra los albigenses y enemigo de los líderes occitanos, como garantía del pacto en el que el futuro monarca debía de casarse con su hija. Gracias a la intervención del papa Inocencio III y siguiendo las disposiciones testamentarias de la reina María de Montpellier, el joven heredero quedó bajo la tutela de los templarios en el castillo de Monzón (Huesca) hasta la edad de 9 años. Durante su estancia en este castillo estuvo acompañado por su primo de la misma edad, el conde de Provenza Ramón Berenguer V. Mientras, actuaba como regente del reino el conde Sancho de Aragón, hijo de Ramón Berenguer IV y tío abuelo de Jaime. Huérfano de padre y madre, tenía unos seis años cuando fue jurado en las Cortes de Lérida de 1214. En septiembre de 1218 se celebraron por primera vez en Lérida unas Cortes generales de aragoneses y catalanes, en las cuales fue declarado mayor de edad.. En febrero de 1221, con apenas 14 años de edad, se desposó con Leonor de Castilla, hermana de Doña Berenguela y tía de Fernando III de Castilla. Este matrimonio fue anulado por la Iglesia por razón de parentesco, y contrajo un segundo matrimonio con la princesa Violante (8 de septiembre de 1235), hija de Andrés II, rey de Hungría. Heredó el señorío de Montpellier a la muerte de su madre (1213) y los condados de Rosellón y Cerdaña, y el vizcondado de Fenolledas en Francia (1241) por el testamento de su primo Nuño Sanç. Durante los quince primeros años de su reinado mantuvo diversas luchas contra la nobleza aragonesa que incluso llegó a hacerle prisionero en 1224. En 1227 afrontó un nuevo alzamiento nobiliario aragonés, dirigido por el infante Fernando, tío del rey, que terminó gracias a la intervención papal a través del arzobispo de Tortosa, con la firma de la concordia de Alcalá en marzo de 1227. Este tratado marcó el triunfo de la monarquía sobre los rebeldes nobles, dándole la estabilidad necesaria para iniciar las campañas contra los musulmanes.

Desembarco en Santa Ponsa. (1887) Pintura de Ricard Anckermann
Las empresas bélicas posteriores consiguieron atemperar las pasiones de la aristocracia gracias a recompensas en proporción a los servicios prestados (tierras, rendas y honores). Desde la expedición pisano-catalana, llevada a cabo en 1115- 1116 contra los musulmanes, las ansias por la conquista de las Baleares no se abandonaron nunca. A partir de la batalla de las Navas de Tolosa, el poder musulmán quedó desintegrado, tanto en África como en el Al-Andalus, y esta situación fue aprovechada por el rey Jaime I para llevar a cabo esta empresa. La conquista de Mallorca suponía la creación de una base política y económica que favorecía los intereses comerciales en los mercados de Oriente. Por otra parte, era la perfecta ocasión de crear un proyecto de colaboración con los nobles aragoneses para mitigar desavenencias, además del refuerzo de su prestigio como monarca al incorporar un reino dentro del mar.  Para tratar las cuestiones relacionadas con la conquista, se convocaron las cortes de Barcelona, en 1228, en las cuales no participaron los aragoneses, ya que éstos sugirieron que la empresa se llevara a cabo contra los musulmanes de Valencia. El rey allí propuso su plan y pidió ayuda a los asistentes. Los representantes de los tres estamentos, Aspàreg, arzobispo de Tarragona, Guillem de Montcada, vizconde de Bearn, y Berenguer Girard, ciudadano de Barcelona, pidieron un tiempo prudencial para deliberar y poder responder. Pasaron tres días y se celebró una reunión plenaria de clausura en que se notificaron al rey los acuerdos que se habían tomado. Excepcionalmente, los tres estamentos estuvieron de acuerdo entre ellos y con el rey, ofreciendo hombres, embarcaciones, caballos, dinero y otros. Jaime I agradeció su buena disposición y ofreció su parte correspondiente. Acabadas las cortes se firmó un acta donde se formulaban las condiciones que regularían la conquista: el rey se comprometía a repartir las tierras y otras riquezas obtenidas de manera proporcional al número de caballos y hombres armados aportados.

La invasion de Mallorca  (1890)  Pintura de Antoni Ribas Oliver
Las naves de Jaime I salieron de Salou, Cambrils y Tarragona el 5 de septiembre de 1229. Sant Elm es el lugar donde fondearon las embarcaciones al llegar a Mallorca, concretamente entre la isla de la Dragonera y la playa actual de Sant Elm, lugar conocido entonces con el nombre de «La Palomera».  Mientras la flota estaba fondeada allí, Jaime I recibió la visita de un musulmán llamado Alí, que compareció nadando, el cual informó al monarca sobre el estado defensivo en que se encontraba la isla. Mencionan dicho episodio las crónicas de Jaime I y Bernat Desclot, pero no se sabe nada más de él. Durante el trayecto la expedición había sufrido los efectos de un temporal que desvió las naves del rey y tuvieron que modificar sus planes de ataque desembarcando en Santa Ponça. Bien pronto comenzaron los primeros enfrentamientos, concretamente el 11 septiembre, acabando al siguiente día con la primera victoria cristiana. Estos primeros éxitos animaron al joven rey, que por aquel entonces tenía 21 años, a plantarle cara a todo el ejército del walí Abu Yahya. El 31 de diciembre de 1229, tras tres meses de asedio a la ciudad, la resistencia musulmana fue finalmente vencida. No se pudo contener el empuje de la infantería cristiana, seguida de la caballería, tras abrir una brecha en las murallas de Madina Mayurqa. El asalto comportó una matanza indiscriminada de los atacados, también con bajas en los atacantes, narrada y confirmada por las crónicas de ambos bandos. Muchos musulmanes supervivientes huyeron hacia las montañas. El castillo de la Almudaina se rindió a cambio de que fueran respetadas las vidas de sus defensores y Abu Yahya fue capturado. Parece ser que en una de las casas del barrio de la Almudaina fue donde se escondió el walí Abu Yahya, antes de ser encontrado y entregado al rey. Según fuentes musulmanas fue torturado hasta morir.

Recreación de la rendición. Lo cierto es que pasaron toda la ciudad a cuchillo.
Pocos días después comenzaron los conflictos entre los nobles por desavenencias sobre el reparto del botín. En el mes de marzo el rey dirigió una expedición en Artà contra los musulmanes refugiados, muchos de los cuales acabaron convertidos en esclavos de los nuevos señores de la isla. La conquista de Mallorca marca el inicio de una nueva etapa en la historia del archipiélago balear. La anterior sociedad islámica desaparece prácticamente de golpe en 1229 y en su lugar se establece una nueva sociedad que poco o nada tiene que ver con la anterior. Nuevas gentes, una cultura diferente, otra religión, una lengua distinta… todo ello caracteriza el acontecer de las islas a partir del corte histórico que significó su incorporación al mundo feudal cristiano. Esta llegada de personas de fuera fue constante durante más de un siglo, hasta que la peste negra de 1348-49 frenó en seco las migraciones. También cabe señalar la existencia de otra comunidad que no dejó de crecer, sobre todo en la ciudad, durante los siglos XIII-XIV: la judía. Su máximo apogeo (demográfico, económico y cultural) se alcanzó durante la segunda mitad del siglo XIV, hasta que el asalto violento a la comunidad, perpetrado en 1391, inició su declive, consumado con la conversión masiva, obligada e inducida de 1435.

Bibliografía:
Gabriel Ensenyat: La ruta de Jaime I
Continuará próximamente con: Palma en la Edad Media.

22 de mayo de 2011

Mallorca: Meca del Rock & Roll

The Animals
Leyendo el titulo así tal cual, podrían pensar que están ante una "boutade" de quien les escribe, pero nada más lejos de la realidad. En los años '60 del anterior siglo, Palma fue la capital de la música. Sería algo único y por lo visto, irrepetible. Porque ese sueño duro muy pocos años. Si consultan las hemerotecas musicales, comprobaran que el nombre de Mallorca fue constante en las noticias de ambito musical de aquellos días. Los nombres más rutilantes, las grandes estrellas, desfilaron por los escenarios palmesanos. Si bien ni los Beatles ni los Rolling Stones llegaron a actuar en Mallorca, si lo hicieron dos de los grupos que en aquel momento se disputaban la "tercera" plaza en importancia. Me refiero a The Animals, catapultados a la fama por su versión de The House of the Rising Sun en 1963. Este grupo era originario de Newcastle, representaban al igual que los Rolling,  la asimilación de las influencias del Blues y el R&B de los cantantes de color. La voz de su cantante, Eric Burdon, seguía la linea de los bluesman con esa voz tan potente y especial.

The  Animals quedarían relacionados en la historia musical de la mallorca de los años '60. Las crónicas cuentan que llegaron a la isla el 16 de junio de 1966. Los miembros del conjunto no quisieron alojarse en un hotel, pidieron hacerlo en un yate en el puerto y además, un cadillac para sus desplazamientos. Llegarían a ser recibidos en la casa consistorial  por el alcalde y ya pueden imaginarse el asombro de los concejales y presentes en el acto, ante el aspecto melenudo e informal de los componentes del grupo. Ante las preguntas de los periodistas se declararon ..."enamorados de Mallorca y que venían a tomar el sol, a nadar y a montar a caballo". The Animals actuaron en la megaverbena que se celebro el 19 de junio en el Paseo Marítimo con un gran éxito. El importe de lo recaudado se destino a fondos de la beneficencia (al menos eso fue lo que se dijo). Eric Burdon, el cantante, volvería otra vez al Zhivago, y pasaría temporadas en el pueblo de Deía, donde se compraría una casa en los años '80.

The Kinks
 El segundo grupo de "terceros" en  fama fueron The Kinks. Los autores de la celebre "You Really Got Me" actuaron en la Plaza de Toros el 17 de julio de 1966. El titulo del festival fue "Beat 66". 
Tom Jones en Palma
Cartel del festival "Beat 66"
Sin embargo parece ser que el grupo no tuvo el éxito esperado, recibiendo una tibia acogida por parte del publico. Ese mismo año llegaban a la ciudad  Tom Jones, ya en la cúspide de su fama, y Nancy Holloway. Tom Jones actuaría en la sala Tagomago, por la que desfilaron primeras figuras de la música mundial. Halloway, por su parte, lo hizo en otro lugar mítico: TITO'S.

En aquella década hubo un gran numero de locales en los que se podía escuchar música en vivo, a cargo de grandes artistas de la época. Algunos de estos locales fueron: Jartan's, el salón pirata del Bahia Palace, Cabala Night Club, Rosales, Babalu, Jack el Negro, Zhivago y sobre todo, el Sargent Pepper's. Nombres como Charles Aznavour, Gilbert Bècaud, Sandie Shaw, Frank Sinatra Jr., Demis Roussos, Gary Glitter y muchos más desfilaron por esos locales en los siguientes años.

Pero el momento culminante llegaría en 1968. La historia comienza cuando el manager de The Animals, Mike Jeffery, muy relacionado con Mallorca, adquirió tres salas de fiestas: Zhivago (el antiguo Toltec) Haima (en Cala Mayor) y un espectacular local en la zona de Gomila, al que llamo Sgt. Pepper's. Planteada como una discoteca de primera categoría mundial, trajo a uno de los artistas mas importantes de la década: Jimi Hendrix. El genial músico de Seattle había revolucionado el lenguaje guitarristico del rock, pero por lo visto era un personaje difícil e imprevisible. Jeffrey contrato al guitarrista a través de su manager, Chass Chandler, que había sido hasta hacía poco el bajista de The Animals. La actuación de Hendrix fue de las que hacen época para los que pudieron verla y escucharla. Pero gran parte del publico mallorquín, no había oído hablar nunca de Hendrix y la mayoría de asistentes fueron turistas extranjeros. Al día siguiente, Jose Maria Barceló, del Diario de Mallorca lo relataba así:

Hendrix en la sala del Sgt. Pepper's de Palma, acompañado de dos de sus musicos: Noel Redding (izquierda) y Mich Mitchell (derecha)

"Jimi Hendrix: ¡BUM! ¡CRACK! El inventor del "sonido catastrofico" se "cargo" ayer en Palma el cielo raso al terminar su actuación" ...."Con toda franqueza y con todos los respetos para Jimi y sus simpatizantes, hemos de decir que lo que vimos y oímos ayer nos dejo estupefactos y aturdidos (...)  Jimi Hendrix comenzó su actuación haciendo alarde de su mágico dominio sobre la guitarra eléctrica. Pero a medida que su actuación iba a más, la eléctronica domino el ambiente y empezaron a temblar las paredes" (...) ..."¡¡Fue algo espantoso. Ciertamente de miedo!!"


El cielo raso a punto de perecer.
Jimi Hendrix se hizo famoso por sus extravagancias: destruir amplificadores, despedazar baterías, pero sobre todo hacer trizas las guitarras. En Sgt. Pepper's puso en practica algo original: arremeter a guitarrazos contra el cielo raso del escenario, hasta que se vino abajo en parte. Poco podían sospechar periodistas y espectadores que aquella actuación llegaría a ser un mito. Hendrix moría dos años despues, victima de los excesos y las drogas. Y su nombre pasaba a las leyendas del Rok.

Mike Jeffery murio  en el accidente aéreo de Nantes de 1973, y con el, desaparecío su gran proyecto para Mallorca. El Sgt. Pepper's fue vendido pasando a llamarse "Alexandras". Y el famoso agujero en el cielo raso sería reparado por una colla de yeseros, dejando sin lugar de peregrinación a los fans que se acercaban a Mallorca , donde dicen, un Jimi Hendrix apoteósico ofreció una de sus mejores -y más ruidosas- actuaciones.

Para finalizar, por si se lo estan preguntando, no, no queda nada de todo aquello. Salas de fiestas, locales, todo ha desaparecido. De aquellos ya lejanos días, solo subsiste la discoteca Tito's, en el Paseo Maritimo. Pero ya sin el glamour de aquella época, una época en la que Mallorca fue la meca del Rock & Roll.

  No, no es la sala del Sgt. Pepper's de Palma, pero se le parece mucho. Y el cielo raso también...

19 de mayo de 2011

Historia de Palma(2): La ciudad musulmana



Huestes almorávides en conquista de la islas
La incorporación de las Islas Baleares al emirato de Córdoba se produce en el año 902-903. Tras su conquista,  Madina Mayurqa seria el nombre que recibió la ciudad de Palma durante la ocupación musulmana. Está, se configuraría como un importante núcleo urbano a partir la dominación almorávide. Una vez finalizada la conquista de Mallorca, el primer walí de Mallorca, Isam al-Jawlani, se dedicó a la reconstrucción de la ciudad romana edificando posadas, baños y mezquitas, probablemente para favorecer la inmigración de musulmanes desde la Península, que al establecerse en las islas, influyeron intensamente en el cambio de la sociedad mallorquina para hacerla cada vez más parecida al Al-Andalus musulmán. Esta obra supuso la substitución del primitivo recinto romano por una ciudad de planta completamente distinta, según modelos musulmanes. Las clases dominantes se dedicaban básicamente a la guerra, a la piratería y al comercio, mientras que las clases populares vivían de la agricultura, ganadería y manufactura. Muchos de los refugiados que huían de los almohades se instalaron en la isla, llegando a una población de unos 25.000 habitantes (uno de los núcleos más poblados del occidente europeo).  Entre el campo y la ciudad no solía haber conflictos ya que las clases ciudadanas poderosas no eran las propietarias de las tierras de la part forana. Destaca el complejo sistema hidráulico implantado en la ciudad, que la abastecía de agua a través de la Font de la Vila.  La organización social se basaba en agrupaciones tribales y clánicas en pequeños poblados (alqueries y rafals), a parte de la ciudad de Palma. En cuanto a las actividades económicas, el predominio claro correspondía al cultivo de regadío que producían hortalizas y forrajes, además de arroz o algodón. La isla tenía una importantísima red hidráulica que suministraba agua a la ciudad y a casi todas las tierras labradas.  En los diferentes mercados de ciudad se vendían carne, hortalizas, plata, carbón, cerámica, zapatos de esparto, etc.   Los valís mallorquines pusieron su flota al servicio de sus señores peninsulares,  participando en las expediciones musulmanas contra Cataluña y las costas mediterráneas francesas, como el sitio y conquista de Barcelona, en la que la escuadra mallorquina participó. Cuando el califato se desintegró en los reinos de Taifas, Mallorca pasó a la taifa de Denia, por lo que los valís mallorquines pasaron a depender de ésta. La muralla de la ciudad fue construida a partir de un proyecto de finales del siglo XI y presentaba unas características constructivas muy unitarias.  Las torres se situaban a una distancia aproximada de 35 metros una de otra. Una de éstas ha sido localizada en la manzana limitada por las calles de Sant Pere, Pólvora y la plaza de la Porta de Santa Catalina. Se trata de una torre de planta rectangular de 4,1 metros de lado, revestida con tapial y con esquinas de piedra de marés, conservando restos de almenas.

La puerta de Bâb al-Kahl antes de su miserable demolición en 1912.
La puerta de Santa  Margalida, Bâb al-Kahl en árabe, se situaba en el punto topográfico más alto de la ciudad. Su emplazamiento fue elegido expresamente para hacerlo coincidir con el de la entrada de la acequia del agua de la “Font de la Vila” en la ciudad. No se conserva tal puerta pero se supone, que la puerta estaba formada por un bloque de planta rectangular diferenciado del muro de cerca, con túnel de acceso directo que en su parte media presentaría un arco subsidiario para albergar el rastrillo. La iglesia de Sant Miquel de la misma calle se ubica en el mismo solar que una de las mezquitas de la ciudad, precisamente aquella en la que se ofició la primera misa después de la ocupación de la ciudad por el ejército feudal dirigido por Jaime I de Aragón, ya que aún no se habían construido templos cristianos.  Como ocurre en muchas otras mezquitas de la ciudad, en sus inmediaciones se encontraban un cementerio y unos baños. Se desconoce el emplazamiento exacto de la necrópolis pero algunas de sus piedras sepulcrales con inscripciones árabes fueron utilizadas como material de construcción de la puerta de Santa Margalida, muy dañada en el momento de la conquista. Estos restos constituyen la mayor parte de la colección de epigrafía árabe del Museo de Mallorca. Tampoco puede precisarse el emplazamiento exacto de los baños, si bien, según la documentación escrita, se encontraban junto a la iglesia, en unas casas de propiedad de la familia Bennàssar, que ocupó también, tras la conquista, las tierras de Alfàbia.


La Almudaina, residencia de los walis
La Almudaina era la sede de los gobernadores musulmanes  En época islámica residieron en él los valíes o, durante el corto período de independencia política de Baleares, fue la residencia de sus cabezas, Al-Murtada y Mubassir Nasir al-Dawla. Las obras de restauración del siglo XX destaparon algunos restos de la época musulmana como los baños, las torres y el conjunto conocido con el nombre de arc de Drassana. También aparecieron durante las excavaciones varias conducciones residuales de la canalización de la ciudad islámica: tubos de barro cocido, bocas de distintos diámetros, etc., conjunto que permitía la existencia de fuentes en la superficie. Gracias a estos trabajos se han elaborado varias reconstrucciones de cómo debía ser el edificio en su época originaria y también se han establecido hipótesis sobre su cronología. La planta debía contar con una estructura rectangular con una torre de planta cuadrangular en cada uno de los extremos y otras dos, más estrechas (una de las cuales se ubicaba en el lugar que hoy ocupa la torre de l’Àngel). Se trata de construcciones levantadas con la técnica denominada de soga y tizón, muy común durante los siglos X y XI. En cuanto a la datación, el núcleo del edificio, el qasr, puede datarse en el siglo X, del que se conservan actualmente pocos restos (como las bases de las torres situadas en la fachada frente a la Catedral), con una serie de modificaciones realizadas entre finales de esta centuria y el siglo XI: la construcción de la torre de l’Àngel, varias dependencias y el levantamiento de un muro de tapia de 18,25 metros de altura, entre otras.

Vista de la Catedral de Palma
Frente a la Almudaina se encuentra la Catedral de Palma, ubicación donde se encontraba la mezquita. Su gran solar cubre lo que fue mezquita, con sus patios y minarete, y parte de una necrópolis recientemente descubierta. Se sabe que esta mezquita también había sido construida sobre una basílica romana. Esta mezquita era la aljama y probablemente la más antigua de la ciudad. Se denominan mezquitas aljamas aquellas en las que teóricamente puede reunirse toda la población para la oración de los viernes. Este templo musulmán fue sustituido por la construcción de la actual catedral cristiana sobre su emplazamiento. Se sabe que restos del templo musulmán se mantuvieron dentro de la catedral hasta el siglo XVI, actualmente, pese a los esfuerzos arqueológicos realizados, no ha sido posible localizar sus restos. La parte más antigua que se conserva es el zócalo de la torre-campanar.  Junto al huerto de la Almudaina se extendía un brazo de mar que enlazaba con el torrente de la Riera, que entraba en la ciudad por la Rambla y el Borne. Los actuales jardines de la Glorieta dedicada al poeta Joan Alcover ocupan el solar del antiguo convento de San Francisco de Paula y éste, el de una mezquita y unos baños públicos muy citados en la documentación medieval.  Parece que éstos tomaban el agua de una cenia y de la acequia de Ayn al-amir, ya que cerca se encontraban dos estanques unidos a los baños por la acequia.

Baños Arabes en las cercanias de la catedral
Desde la Catedral, y partiendo en dirección Este, se llega a los baños árabes, situados en la calle de Can Serra. Es seguramente la construcción de época islámica mejor conservada de las islas Baleares. Este edificio, que puede fecharse durante la primera mitad del siglo XII, fue construido reutilizando materiales procedentes de edificios destruidos durante el ataque pisano a Palma de 1114-1116.  De los cinco baños que se citan en el Llibre del Repartiment, éstos son los únicos que se han conservado hasta nuestros días. De ellos se conserva una sala de acceso, la sala de baños calientes y parte de un huerto en el que aún se mantiene el pozo de una noria. El acceso se realiza a través de un estrecho corredor empedrado que desemboca en una terraza elevada, ajardinada, perteneciente a la casa de Can España-Morell. Las dependencias están conformadas por un espacio central destinada a los baños calientes y una estancia anexa de planta rectangular y bóveda de cañón. La sala principal es de planta cuadrada y está cubierta por una cúpula central semiesférica, en la que se abren una serie de claraboyas que proporcionan una suave luminosidad a la estancia. A su alrededor se distribuyen doce columnas con arcos de herradura, con capiteles de diferentes tamaños y morfologías, probablemente reaprovechados de otros edificios que fueron destruidos tras la incursión pisana de principios del siglo XII. Los muros se encuentran ennegrecidos por el uso, probablemente, de antorchas para iluminar los interiores. Se distinguen restos de chimeneas. En el pavimento todavía se aprecian las marcas de las conducciones de agua, que debía de proceder de la Font de la Vila, y de una noria localizada en el jardín, ahora reconvertida en un pozo.

Grabado de El Temple en el siglo XIX
Siguiendo hacia el Este y cruzando un antiguo barrio de alfarerías islámicas, llegaremos al edificio conocido como “El Temple”, cerca de la plaza de la Porta des Camp.  Se trata de una parte de un recinto fortificado que se construyó para defender la zona más endeble de la fortificación de la ciudad de manera que, para entrar a la ciudad, debía cruzarse una puerta, un recinto rectangular con torres y una segunda puerta, la que actualmente podemos ver. Durante la época musulmana la ciudad de Madina Mayurqa amplió el perímetro de su fortificación con un segundo y tercer recinto amurallado. Adosada al tercer cinturón de murallas se hallaba una Almudaina o fortificación, llamada Gumara, con sus propios muros y flanqueada por doce torres de defensa. La fecha de construcción se remonta al siglo XI, en plena época taifa. El edificio debía ser del mismo tipo que la Almudaina de la calle del Palau Reial, con muros robustos y torres de argamasa con esquinas de cantería. Era un pequeño castillo con un patio interior, que defendía la entrada cercana, la Porta del Camp.

Bibliografía: 
 RIERA FRAU, M.: Madina Mayurqa

Continuara con: La ciudad cristiana

11 de mayo de 2011

El antiguo Teatro Lírico de Palma


Recreación del Teatro Circo Balear de 1875
 Antes que se construyera el Teatro Lírico del que voy a hablar en esta entrada, existió en el mismo lugar, el Teatro Circo Balear, un edificio de madera viejo y decrépito destinado a representaciones teatrales y circenses que fué inaugurado en Diciembre de 1875. Lo construyo Tomas Abrines con el asesoramiento de Joaquim Pavia. Era una especie de "carpa" de 16 mts. de altura y 36 mts. de diámetro, pintado en un llamativo  rojo y blanco. 25 años después se demolería para construir en su lugar el Teatro Lírico, que intentaría ser un referente en todo el estado español como lo era, por ejemplo, el Liceo de Barcelona. El Teatro Lírico de Palma junto con el Teatro Principal,  fueron dos de los focos de actividades dramáticas y líricas más importantes de la ciudad a principios del siglo XX.

Año 1920.  Panorámica del conjunto compuesto por el Café Restaurante Alhambra, el Teatro Lírico y el Hotel Alhambra.

Gaspar Bennazar         Jaume Aleñà
   Fue diseñado por los arquitectos Gaspar Bennazar Moner  y  por Jaume Aleñà Guiñart. En su decoración interior participaron  el pintor Pedro Caffaro y los decoradores y escenógrafos Miguel Sarmiento, Ferran Estada y Pere Llorenç. Las obras se llevaron a cabo entre 1900 y 1902. Los trabajos  comenzaron el día 11 de septiembre  de 1900 bajo la dirección del maestro Alenyà en uno de los puntos más céntricos y concurridos de la ciudad, frente al Paseo del Borne,  inaugurándose en febrero de 1902 con La Bohème de Puccini . Su construcción  fue realizada en hierro y piedra en un estilo modernista tan en boga en aquellos años. El teatro disponía de una capacidad de unas 2.800 localidades distribuidas de la siguiente manera: 57 palcos con 16 proscenios, 16 plateas y 25 entresuelos. Dichos 27 palcos tenían todos su correspondiente antepalco. 500 butacas de patio y 90 de anfiteatro. Tenía calefacción en todos sus pasillos y salones. Se diseñó pensando también en grandes espectáculos de circo y ecuestres, por lo tanto, su patio de butacas se podía desmontar en 24 horas quedando una solida pista  para cualquier evento.
 En sus anuncios publicitarios remarcaban que... "...para la seguridad del publico, el teatro cuenta con un telon metalico y un completo servicio de contraincendios con agua abundante a presión y aparatos contraincendios Mini Max " (?)

Josep Tous Ferrer
El primer propietario y promotor de la obra fue el periodista y empresario Josep Tous Ferrer (Palma 1859-1950) que quiso llevar a cabo una política musical como la que se llevaban  entonces en las producciones de los grandes teatros italianos. El teatro durante sus primeros años estaba abierto todos los dias del año, cerrándose únicamente el Jueves y viernes Santo. Cada año se caracterizaba por cuatro temporadas: una de ópera, una de zarzuela y dos de teatro (una  de comedia y una de drama). También había sesiones esporádicas  de proyecciones de cine que pasarían a ser  fijas a partir de 1910.  La primera producción operística que acogió el Teatro fue -como ya he apuntado-  La Bohéme de Puccini, bajo la dirección artística del maestro Juan Goula y Soley, del Gran Teatro del Liceo de Barcelona. Esta obra se estrenó en Turín en 1896 y antes de estrenarse en Mallorca lo hizo en Barcelona.

La primera función fue el día 1 de febrero con los mismos decorados utilizados en las representaciones del Liceo y con la dirección escénica del Sr. Gasparini, 50 músicos y 40 coristas del mismo teatro. De este despliegue de artistas procedentes de Barcelona y de las expectativas creadas por el público mallorquín, dio  lugar a un éxito total.  Se vendieron todas las entradas de las dos primeras funciones de las tres previstas  (día 1, día 2 y 7 de febrero)  se anunció una cuarta representación el día 3 que también llenaría el aforo del teatro. El precio de las entradas cubría un amplio abanico de posibilidades que permitía el acceso a los espectáculos desde los bolsillos más modestos a las butacas más apreciadas por parte de la  burguesía mallorquina. La segunda tanda de representaciones operísticas del primer año del Lírico fue asumida por la compañía de Arturo Baratta  que llevaron a cabo 20 funciones disponiendo  de un coro infantil, una orquesta de 45 músicos y un grupo de bailarines. Esta compañía tenía un repertorio de orientación italiana y utilizaron materiales coreográficos cedidos por la ópera de Milán.

Patio de butacas, palcos y graderías; estás, conocidas como "gallineros"
  Representaron La Bohéme , Manon,  Carmen, La Africana, Gli Ugonotti, Caballería Rusticana, Rigoletto, Il Pagliacci y Il Trovatore y además estrenaron Tosca y Don Giovanni .
En líneas generales fue una compañía que tuvo gran aceptación por parte del público ya que son constantes las ovaciones que recibieron los artistas, especialmente después de los números más famosos.
 En primer lugar respecto a la actividad operística del teatro se constata una inclinación hacia la ópera italiana del XIX con producciones  de las óperas de Puccini y Verdi principalmente que  protagonizaron los inicios operísticos del Lírico con unas 20 representaciones en total.  En relación a la temporada de teatro, la temporada dramática musical tenía un precio más elevado de las entradas debido a los gastos que suponía la contratación de una compañía foránea de la isla, sobre todo este primer año que se apostaba por un reparto de calidad con artistas peninsulares (a excepción de la compañía del maestro Cosme Bauzá de ámbito local). La temporada de zarzuela era más popular y por tanto más concurrida. En los programas vemos que en comparación a las óperas, la zarzuela fue el género más representado. Algunos de los títulos fueron los siguientes:

Salón de descanso, escalera y galería de entrada a los palcos.
Desde el barquillero , Las Barracas , Doloretes, Los niños llorones, Mari Juana, El Bateo, La diligencia hasta La Tempranica, Raul y Elena, La alegría de la huerta, El género ínfimo, El Húsar, Misa de campaña, La reliquia, Los diamantes de la corona, Los Sobrinos del capitán Grant, Las Parrandas, Chateau Margaux, El juramento.
No puedo dejar de citar las artistas de varietés que también actuaron a lo largo de los años en el Lírico como Amalia Molina, Conchita Ledesma, Pepita Sevilla ó La Fornarina.

El precio de las localidades era más económico que el de la ópera y más caro que el de la temporada de teatro. En algunas de las representaciones de zarzuela intercalaban entre actos, arias de ópera (que siempre era muy exitosa y a menudo esperada por el público, que si se entusiasmaba hacía repetir) esta práctica se repetirá posteriormente en espectáculos de circo ó a la mitad de las sesiones dobles de proyecciones cinematogràficas.   En cuanto al público de principios del siglo XX podriamos decir  que una parte importante de la sociedad mallorquina era muy aficionada a la lírica musical. Esta afirmación se deduce de las numerosas críticas musicales que se encuentran en las hemerotecas que hacen referencia a la actitud del público delante de las interpretaciones insatisfactorias (silbidos, gritos) u ovaciones que hacian repetir secuencias y arias a los artistas.

A la izquierda de la imagen, fotografia promocional de la obra ligera "Santos e Meigas" del año 1910 que se estreno en el Lírico con la srta. Hidalgo y el sr. Cano, cantantes y actores en los principales papeles. A la derecha, la sin par cupletista, La Fornarina, en una imagen del mismo año.

"Con el puritanismo imperante de los primeros años del siglo pasado se dio que en una representación de varietès, un grupo de damas pudorosas y vigilantes de la moral publica,  denunciarón ante el gobierno civil aquel sicalíptico espectáculo logrando que lo prohibieran. Pero tal medida fue contestada con manifestaciones cívicas y de protesta a favor de las artistas y del teatro. A tanto llego el escandalo en aquellos días, que el gobernador en persona tuvo que ir a ver el espectáculo, levantando la prohibición aquella misma noche  ya que le pareció que tampoco había para tanto"

Recorte de la revista "Eco Artístico" del 29 de Junio de 1910, en el que se preguntan por  las cupletistas anunciadas por el teatro y que no aparecían por ningun lado.....

( Gracias a la bloguera "Nostálgica y nada más" y a su magnifico blog "Consuelito y otras bellas del cuplé" por facilitarme las tres ultimas imagenes)

Pero después de una dilatada carrera de más de sesenta años con sus subidas y bajadas,  por problemas económicos de oferta y demanda y  una cierta apatía por parte del público, el Teatro Lírico de Palma cerro definitivamente sus puertas a finales de la década de los años '60.


 Fachada principal del  Teatro Lirico.
 Eso sería el 2 de Noviembre de 1967 con la ultima representacion de La Bohème (curiosamente con la misma obra con la que se había inaugurado) de Giacomo Puccini. En ese lugar y tras la demolición del conjunto hístorico del Lírico con el Hotel Alhambra se construirían los jardines de s'Hort del Rei  inspirados en los juegos de agua y plantaciones de huertos arabes que existieron en ese mismo lugar hace siglos. (s'Hort del Rei  fue un jardín medieval situado extramuros de la Almudaina que subsistió hasta el siglo XIX cuando fue urbanizado. A principios del siglo XIV, en tiempo del rey Jaume II de Mallorca, tuvo una época de esplendor, alli había plantados árboles frutales, flores y hortalizas. También se criaban en él algunos animales como, por ejemplo, conejos y perdices.) Así, dentro del plan de recuperación del entorno del palacio de la Almudaina, los edificios que habían sido derribados dieron paso a unos jardines nuevos de gusto historicista, proyectados por el arquitecto mallorquín Gabriel Alomar. Este arquitecto combinó elementos tradicionales del jardín mallorquín, como la pérgola, con otros de inspiración andalusí, como la alberca, con surtidores que recuerdan al Generalife. Debo decir que este trazado nuevo, poco o nada tenia que ver se creé, con el jardín medieval que existio en este lugar.

Noviembre de 1962.  Vemos que ese mes proyectaban  Barrabas (1961) de Richard Fleischer, con Antony Quinn y Silvana Mangano en los principales papeles. Foto Archivo Josep Planas i Montanyà
 (Mejor clicar en la foto para ampliarla)
Marzo de 1968.  Solar de lo que iba a ser el futuro "s'Hort del Rei" despues de demoler el conjunto del Hotel Alhambra, Teatro Lírico y el cuartel de caballeria de la antigua calle de la Marina, ahora  Av. de Antoni Maura.  Foto Archivo Josep Planas i Montanyà.
En la actualidad...

7 de mayo de 2011

Historia de Palma(1): La ciudad romana

Quinto Cecilio Metelo "El baleárico"
 Entre los siglos III y II a.C., el Mediterráneo occidental se vio dominado por una de las mayores potencias militares y económicas de toda la historia: la República Romana. Durante la II Guerra Púnica (218-201 a.C.), y sobre todo una vez finalizada ésta, las Illes Balears y las Pitiüses, en otros tiempos bajo el control púnico, empezaron a entrar de lleno en la órbita romana. Este proceso de acercamiento hacia el mundo romano tuvo un momento clave en el año 123 a.C., cuando Roma, con el argumento de querer eliminar la piratería que se refugiaba en dichas islas, acometió la conquista militar de las Baleares. Pese a que las fuentes nos hablan de ciertos enfrentamientos, las huestes comandadas por Quinto Cecilio Metelo no tardaron demasiado en dominar todo el archipiélago. Además, todo apunta a que cierta parte de la población no ofreció resistencia.
Debemos tener en cuenta que no todas las ciudades que iban fundando los romanos eran iguales ni desde el punto de vista administrativo, ni del jurídico. Con la progresiva e imparable conquista de territorios, Roma iba estableciendo diferentes relaciones con los habitantes y territorios incorporados. Los habitantes de Roma disfrutaron desde los primeros momentos de todos los derechos (derecho romano), a los cuales podían aspirar los ciudadanos. Al principio se fundaron ciudades dentro de Italia, las cuales disfrutaban del derecho romano y se dividían en dos categorías: municipios y colonias. Los primeros tenían una constitución y magistrados propios; las colonias se fundaban para descongestionar Roma y éstas se concedían a ciudadanos romanos bajo una forma legal determinada. Más adelante, el Imperio se fue expandiendo y se comenzaron a fundar colonias y municipios fuera de Italia. Los habitantes de estas colonias disfrutaban del derecho romano. Los municipios, en cambio, podían ser de derecho romano o de derecho latino. Ambos tenían su origen en una concesión de la administración romana a ciudades indígenas. La diferencia estaba en que los de derecho latino no gozaban de los mismos derechos que los del romano; Roma les concedía una constitución donde se regulaban y estipulaban sus derechos, el más importante de los cuales era el de la concesión de ciudadanía a los magistrados, que se transmitía a sus descendientes.
A medida que Roma se fue debilitando y perdiendo poder a partir del siglo III d.C., el Imperio fue concediendo el derecho romano a todas las ciudades. No ha sido hasta bien entrado el siglo XX, cuando se ha podido comprobar que la Palma romana se encuentra en el solar de la actual capital balear. Hasta entonces, diversos autores fueron planteando que se encontraba en Santanyí, en la zona de Sa Carrotja, dado que allí se encontraron numerosos hallazgos de época romana, entre ellos, lápidas funerarias, construcciones, cerámicas y monedas. En cambio, los hallazgos arqueológicos efectuados durante la segunda mitad del siglo XX  -a raíz de obras públicas, reformas de edificios actuales o prospecciones como las realizadas en el subsuelo de la Catedral y del Palacio Episcopal-  han permitido comprobar que la Palma romana se encontraba en el mismo sitio que la Palma actual. Muchas veces las fundaciones urbanas romanas se situaban cerca de importantes poblados indígenas precedentes. Esto es lo que parece que aconteció con Palma y el asentamiento de Son Oms, el poblado prehistórico más grande jamas documentado en Mallorca, miserablemente destruido por el estado español en la década de 1970 para la ampliación de las pistas del aeropuerto. Con tal acción se enterraban bajo toneladas de asfalto un bien patrimonial que jamas se volvera a recuperar.

Lo que queda del poblado talayotico de Son Oms
En cambio la destrucción casi sistemática de gran parte de lo poco que nos quedaba de la Palma antigua ha sido mucho más reciente. Respecto a esta destrucción, el caso mejor documentado ha sido el barrio de la Calatrava, en el lugar donde se encontró, entre muchas otras cosas, una preciosa cantera de época tardorrepublicana con epigrafía, una necrópolis de los años próximos al cambio de era, y unas habitaciones seguramente destinadas a almacenes o tal vez un mercado de época bajo imperial. En cambio, el caso peor documentado ha sido el del aparcamiento de la avenida Antoni Maura, lugar donde se encontraba el puerto romano de la ciudad. Allí se padeció el atentado al patrimonio arqueológico mallorquín más grave de las últimas tres décadas, con el agravante de que fue promovido por la propia (!) administración local. Tenemos que tener en cuenta que muchos de los vestigios de la ciudad romana de Palma no se conservan o están sepultados bajo otras construcciones posteriores, por lo que es difícil trazar e identificar los elementos y los límites de ésta.

Primero, empezare citando los restos de la ciudad antigua que hoy en día no podemos contemplar, pero que han sido documentadas mediante excavaciones, que posteriormente se han vuelto a cubrir. No ha sido hasta bien entrado el pasado siglo, cuando se ha podido comprobar que la "Palmaria" romana fundada por Quinto Cecilio Metelo en el 123 aC, se encuentra en el solar de la actual capital balear. Contamos con varios ejemplos donde las excavaciones arqueológicas efectuadas permitieron documentar estructuras, sobre todo de época romana, que posteriormente volvieron a ser cubiertas.
Restos de la muralla romana en una casa de la calle Morey
 Uno de estos casos corresponde a la excavación realizada en el interior de la catedral, donde se halló el que debe ser el muro documentado más antiguo de la ciudad (anterior a 50 a.C.) y dos habitaciones, una con un sistema de hipocausto para calentar dicho ámbito, que parecen corresponder a unas termas de época altoimperial. Justo al norte del ábsidedocumentaron importantes estructuras monumentales, entre ellas, el podium de un posible templo. Finalmente en los sótanos del actual museo Diocesano, se encontraron varios grandes lienzos muy bien conservados de las murallas de la ciudad antigua. Desgraciadamente, nada de lo expuesto hasta ahora se puede visitar. Sin que por el momento pueda confirmarse rotundamente esta hipótesis, recientes estudios de carácter urbanístico, geométrico y arquitectónico permiten plantear si la Palma romana contó con un teatro situado en la zona portuaria, al inicio del Passeig des Born, en la manzana comprendida entre las calles Jovellanos, Pelaires y Plaza Juan Carlos I. Concretamente la orientación y las características de un conjunto de paredes medianeras entre edificios que a vista de pájaro conforman una estructura de forma radial  -que recuerda a edificios públicos de otras ciudades bajo el influjo de Roma, total o parcialmente destruidos, cuyos cimientos y muros portantes fueron posteriormente reutilizados para edificar viviendas, quedando el rastro fósil de la estructura inicial incrustado en los actuales edificios-  así como la presencia de un patio mancomunado que mantiene la forma semicircular característica de la orchestra de un teatro romano. La posibilidad de que dichas estructuras correspondan a un teatro romano se apoya además en los criterios marcados por el arquitecto Vitrubio, quién estableció que las ciudades marítimas debían construir este tipo de edificios públicos junto al puerto.
Restos de un edificio romano en los sótanos del  Estudio General Luliano

 El foro en las ciudades romanas era su centro neurálgico. Allí se encontraban las principales instituciones cívicas de la urbe: el templo o templos, para rendir culto a los dioses y al emperador; la basílica, con las funciones de tribunal de justicia y comercial; el comitium, formado por el Senado, con funciones electorales y legislativas; el tesoro; el archivo; y las curias (funciones legislativas). A día de hoy parece muy probable que el foro de Palma debió de estar en la parte más alta de la ciudad, justo detrás de la actual Catedral. Esto lo sabemos sobre todo gracias al estudio de la trama urbana fosilizada en las actuales calles del centro de Palma, al hallazgo de los restos de una edificación monumental encontrada en el Estudi General Luliano, a las edificaciones ya expuestas al norte del ábside de la catedral, y a la calle con plintos para estatuas documentados en las dependencias anexas también al lado norte de la Catedral. Las calles que rodean el edificio del Estudi General formaban parte de la trama urbana romana, estructurada rígidamente en cuadrícula. La calle de Sant Roc, de clara orientación norte-sur, sería heredera del cardo máximo romano, mientras que la calle Estudi General ocuparía el lugar del decumano mayor, orientado de este a oeste. La intersección de ambas calles determinaría igualmente la ubicación del foro. Paralelas a éstas, discurrían las calles secundarias que reforzaban esta trama urbana de tendencia ortogonal.
En siglos posteriores, los vándalos invadieron Mallorca en el 425 dC. Se sabe que arrasaron Pollentía, pero se ignora si sucedió lo mismo con Palma. Entre esta fecha  y la conquista islámica la información histórica es muy escasa. Como en el resto de la isla, Palma estuvo en manos de los vándalos (-455-534 dC) y de los bizantinos a partir de 535 dC. aunque a partir del siglo VII ya no existe ninguna referencia documental de que los bizantinos siguieran en la isla. Se cree que poco a poco,  la isla fue sufriendo un proceso de despoblamiento que no acabaría hasta la llegada de los musulmanes en el 902 dC.
Situación de los recintos de la Palma romana
Bibliografía:
Mateu Riera y Margalida Castells: Las Islas Baleares en la Antiguedad.
Continuará próximamente con: La Ciudad Musulmana.

1 de mayo de 2011

Historia del Arrabal de Santa Catalina

Perspectiva del arrabal en un detalle del plano de Antoni Garau del año 1644.
LOS ORIGENES DEL ARRABAL
 El arrabal de Santa Catalina esta situado entre el Camp d'en Serralta, el Puig de Sant Pere, es Jonquet, Son Armadans y Son Espanyolet.  Durante la época musulmana había un cementerio judio en esos terrenos. Después de la conquista de Mallorca y su reparto posterior, Santa Catalina quedo incluida dentro de la porción de terreno que le correspondió al Obispo Berenguer de Palou. El reparto comprendia la Parroquia de Santa Creu, Calvià, Andratx, Puigpunyent, Esporles, Estellencs, Banyalbufar, parte de Marratxí y el Pla de Sant Jordi. Santa Catalina quedaba así ligada en muchas vertientes a Andratx dando la espalda a la ciudad de Palma que quedaba solo a unos cientos de metros de distancia. Los pescadores, que eran el grupo de habitantes más importantes de Santa Catalina, quedaron enmarcados dentro del  Poso de Pescadores y Cofradia de Sant Pere del Port d'Andraitx. Hasta el año 1514 no se crea un poso propio, que aún mantendría ligaduras con el de Andraitx. Ligaduras que no se romperían hasta el año 1721.
 Atravesaba el arrabal el camino de Portopí, que llevaba al antiguo puerto de la ciudad, y a lo largo de este camino se fueron estableciendo los primeros habitantes. La población era mayoritariamente marineros, pescadores y cordeleros.
  Ramon Salelles, un rico comerciante mallorquín, en agradecimiento por haberse salvado de un naufragio, funda en  el 1343 y con 1120 libras el Hospital de Santa Catalina de los Pobres. Este hospital que servirá de asilo y hospicio, y que daría el nombre del barrio que estaba naciendo, estaba situado en las actuales calles de Servet y San Magin. Doscientos años después se estableció otro pequeño núcleo de pobladores al lado del oratorio de San Magin.
 En el siglo XVI la población fue aumentando con la llegada de la mano de obra para la reconstrucción de las murallas. En el siglo XVIII se construyeron los actuales molinos del Jonquet y de la calle Industria. Por todos los alrededores había pequeñas tierras de cultivo. Hasta el decenio de 1860 hubo un cierto estancamiento urbanístico, ya que las ordenanzas militares impedían la construcción en el litoral y al lado de las murallas. Este es el motivo por el cual se rebajara sa Faixina y el porque los edificios de la actual Avda. Argentina tienen alturas escalonadas, para así no ser mas altas que las murallas. Este año -1860- los vecinos presentan al Ayuntamiento una propuesta de ampliación del barrio, que contaba con 2462 habitantes censados. En 1875 ya contaba con 6000 habitantes y este hecho provocaba constantes brotes de enfermedades infecciosas (tifus, difteria, viruela). En el año 1901 dentro del proyecto del eixample de Palma llevado a termino por Bernat Calvet, significo la expansión definitiva de la barriada. En 1914 con la demolición de la Puerta de Santa Catalina comienza una nueva época para el arrabal.  Con la desaparición de las murallas y la construcción de los puentes encima de la Riera, el aislamiento del barrio era menor y el contacto se hizo más fluido con Palma diluyendose poco a poco el arrabal.

LOS CATALINEROS Y EL MAR
 El Archiduque Luis Salvador de Austria escribia en Die Balearen que los mejores marineros de Mallorca se podian encontrar en el arrabal y en Andratx. La relacion de los catalineros con el mar ha sido siempre intensa y hasta la llegada de la industrializacion era la elección clara para poder ganarse la vida. La barriada vivia una relacion mas proxima a la mar: la mar era de mas facil accesibilidad que en la actualidad, ya no existe la playa del Jonquet y para llegar al mar ahora hay que atravesar los carriles del Paseo Maritimo. Alli en la playa se secaban las velas, primero al lado de los lavaderos, mas adelante en la explanada bajo el terrero.

 Cuando embarcaban los pescadores lo hacian a bordo de llaüts y "barques de bou", pero no solo pescadores dio el barrio, también dio marinos mercantes, más, que cualquier otra ciudad española. Rutas por el levante peninsular, los puertos cantábricos, el mar del Norte, África, Francia y América eran cubiertas por tripulaciones compuestas enteramente de catalineros. Los viajes de principios del 1900 de bergantines, goletas y palebotes a Cuba, Puerto Rico, a Montevideo...eran frecuentes, cubriendo una ruta que iba de Palma a Barcelona y de ahí a América para transportar personas y materias primas. Mientras en Palma la población era más estacionaria, los catalineros viajaban -más por necesidad- asiduamente a Cuba. Muchos de ellos volverían con dinero para establecer negocios y fabricas. También se desarrollo una importante industria en la construcción de barcos. Los maestros carpinteros tuvieron su momento mas álgido durante los años 1814 - 1870, después hubo otra notable revitalizacion del sector durante la I Guerra Mundial  que se mantuvo hasta los años treinta. En la actualidad ya no queda ningún astillero, pero todavía hay muchas tiendas de efectos navales y de servicio a la marineria.

LA INDUSTRIA DEL ARRABAL
En 1875, se creo La Palmesana, un pequeño complejo industrial.
Puede parecer raro hablar de industria en en un barrio maritimo del cual solo quedan los nombres de dos de sus calles: Industria y Fabrica. Pero la verdad es que hubo una importante presencia industrial. La aparicion en 1865 de una ley que proponia la eliminacion de fabricas en intra muros hizo que las industrias buscasen nuevos terrenos y se  establecieran en el barrio.
Algunas de aquellas industrias fueron La Cordelera (1861) La Palmesana (1878) La Sociedad General Mallorquina (1878) La Alfombrera (1880) Gordiola (1880) La Economica, fabrica de gas (1887) La Roqueta (1897) Vidrieras Llofriu (1918) la fabrica de automoviles Loryc (1920). Tambien habia fabricas de calzado, hielo, tejidos, cremalleras...algunas de ellas existieron hasta los años 1940-50...
Tambien destacar la importancia del pequeño comercio en el barrio. Fotografos (dos al principio de los años 20), farmaceuticos, hornos, ferreterias, tiendas de comestibles, zapaterias etc...y el Mercado Municipal, centro de toda actividad social. En la actualidad en  la barriada hay numerosos restaurantes y bares siguiendo una tradición -la de los cafes de antaño- que ha marcado la vida social del arrabal.

VIDA SOCIAL DEL ARRABAL
Año 1900.  Fiestas de San Magín
Al comienzo del siglo XIX, era un barrio compartido -sobretodo- por marineros y payeses. En 1890, se crea una linea de tranvias de mulas y tres años más tarde, se inaugura un nuevo puente sobre la Riera para mejorar las comunicaciones entre Palma y el barrio. El tranvia de mulas fué sustituido en 1916 por uno eléctrico.  La vida social comienza a ser más intensa a medida que se inicia el plan del eixample en 1868, con el consiguiente proceso de urbanización. Los cafes, hostales y casinos recreativos acaparan la vida social del barrio pero al mismo tiempo se va creando una intensa vida asociativa, promovida sobre todo por la precariedad misma de la vida cotidiana. Asi se crean sociedades tipicamente economicas como la Vinicola Mallorquina (1879), el Centro de Navegantes y Patrones de Cabotaje (1876) y la Asociación de Pescadores (1874) etc.... No obstante Santa Catalina se convierte en una zona urbana netamente obrera, que mayoritariamente supera el perfil payes y marinero.
Como consecuencia  de esta transformación surgirian entidades recreativas y casinos como:  La Marina (1898), La Pau (1865), Mar i Terra, La Recreativa (1891) y el Centro Filarmónico, que en 1897, incluso inauguraría una academia de baile. Algunas de estas llegarian a tener teatro propio. Posteriormente se crearian el Teatro Victoria y el Cine Moderno, ya a comienzos del siglo XX.
Tambien tuvieron representacion en el barrio las organizaciones politicas: La CNT y la UGT, la Agrupacion Socialista (1919), La Izquierda  Republicana  Balear (1930), el Partido Comunista (1934) etc...
En deportes el futbol era el rey de todos ellos creandose el F.C. Progreso (1912), Sporting Santa Catalina (1919) el U.E. Santa Catalina (1925) que fue durante años filial del RCD Mallorca y algunos más como U.S.Sparta, CD Hercules, Marina FC o la Penya Arrabal (1940) que todavia persiste.
Aunque los catalineros no eran especialmente creyentes tuvieron una presencia importante de la iglesia en el barrio: Seglares Catolicos (1898), Circulo de Obreros Catolicos (1901) Congregación Mariana de Jovenes (1910) etc...
 Durante los años sesenta, a causa de una economía basada ya en el turismo, desaparecieron casí todas las industrias de Santa Catalina. Poco a poco, se fue convirtiendo en una zona residencial con una importante inmigración peninsular. Ya en la actualidad, poco queda de la idiosincrasia de ese barrio que fue el primero en crearse en extramuros. Pero de alguna manera, sigue conservando retazos de su antigua historia cuando paseamos por sus calles y nos impregnamos de su ambiente, ahora ya, poco marinero...
Bibliografia:
Els Barris de Palma P.G.O.U. (2004)
Gran Enciclopedia de Mallorca (1989)
Albert Herranz: Santa Catalina (2005)

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Fotógrafo Pere Mascaró

Autoretrato Pere Mascaró Castelló -más conocido como «Mestre Pere d’es Retratos», «Es Retratista Mascaró» o simplemente por el ...