24 de julio de 2011

La Base de Hidroaviones de Pollensa y su historia (1ª parte)


 En el extremo Norte de la isla de Mallorca se encuentra la bahía de Pollensa. Orientada a levante y flanqueada por los cabos de Formentor y Pinar que por el norte y el sur, respectivamente, encuadran su boca, tiene una anchura de unos 5 km, siendo poco más de 10 km. los que separan la playa de La Gola, en el fondo de la ensenada, de la embocadura. Amparada de los temporales del norte por la sierra del Cavall Bernat y por las alturas que en prolongación de ella constituyen el espinazo del Cabo de Formentor, fue desde tiempo inmemorial lugar de refugio y abrigo para los navegantes  -fenicios, cartagineses, romanos y berberiscos-  que protegieron con fortificaciones y atalayas, de las que aun se conservan algunos restos, este esplendido lugar tan estratégicamente centrado en todas las rutas del mediterraneo occidental. Posteriormente se construyo en la punta de La Avanzada, sobre las ruinas de un fuerte medieval probablemente alzado sobre las de construcciones militares más antiguas, una hermosa fortaleza de planta exagonal que permanecio artillada y guarnecida hasta que en 1875 fue desmilitarizada.

Parte de la Aerobrigata italiana fondeada en las aguas de la  Bahía de Pollensa 

PRIMEROS AMERIZAJES
Ya se había iniciado el segundo cuarto del siglo XX, cuando los aviadores dirigieron sus ojos hacia la amplia y abrigada bahía pollensina y, captando sus magnificas condiciones para las maniobras de hidroaviones, empezaron a visitarla con ocasión de sus viajes de instrucción, utilizando sus protegidas aguas como punto de escala en sus vuelos de navegación. En la primavera de 1928 salto el nombre de Pollensa a la prensa de todo el Mundo, con ocasión de haber proporcionado hospitalidad la bahía a los sesenta y un hidroaviones que formando seis escuadrillas, constituían la Aerobrigata que, a las ordenes del general Francesco de Pinedo, y llevando como pasajero de excepción al Ministro del Aire de Italia, Italo Balbo, realizaban el Periplo del Mediterráneo Occidentale,  preludio de las travesías atlánticas que la Regia Aeronáutica realizaría en años sucesivos.  Los aviadores italianos fueron recibidos y atendidos por sus colegas españoles de la Aviación Militar y de la Aeronáutica Naval en la bahía de Pollensa, como luego lo serían en Los Alcázares, uno y otro, puntos de escala de la formación italiana en su raíd.  Algunos años más tarde, en 1934, una formación más modesta, pero española, un grupo de hidroaviones Dornier Wal a las ordenes del comandante Franco, hizo de la bahía pollensina punto final de etapa en su "Vuelta a España".

Histórica grabación de la llegada de las escuadrillas de la Regia Aeronáutica Italiana a la Base de Hidroaviones de  Pollensa

 Obras para la realización de las rampas que usarían los hidros de la Base

El primer paso hacia el establecimiento de una base de hidros en la ensenada de Pollensa  tendría lugar el 22 de agosto de 1935, con la instalación aquel día de un destacamento de la Aviación Militar, formado por tres Dornier Wal del grupo nº 6 de la base de Los Alcazares  que, con distintos relevos entre los que se intercaló una patrulla de la Aeronáutica Naval que estuvo destacada desde el 23 de noviembre de 1935 hasta el 1º de marzo de 1936, permanecería como tal hasta ésta ultima fecha en que se quedó constituido un "Destacamento permanente de Aviación Militar"  a las ordenes del capitán Fernando Beneito Lopez.  Este destacamento que contaría con tres hidros y un magro parque logístico de una camioneta, un coche ligero, una canoa automóvil para el servicio de los hidros, una para salvamento y dos botes-tanque para la carga del combustible. Tendría a sus hombres alojados en casas que se alquilaron en el Puerto de Pollensa, en espera de que se construyera el necesario acuartelamiento, y, hasta tanto se hiciera una de hormigón, se improvisó una rampa de madera para sacar del agua a los hidros.

Una pareja de  Dornier "Wal" en vuelo

POLLENSA EN LA GUERRA CIVIL
Al producirse los acontecimientos de julio de 1936, fue el destacamento de Aviación Militar de Pollensa el único islote gubernamental en Mallorca donde la guarnición se había alzado contra el Gobierno del Frente Popular de la República, con su comandante general, Manuel Godet, a la cabeza. El capitán Beneito, republicano ferviente, organizo la defensa de la entrada del pueblo, ya que intuía que de Palma se enviarían fuerzas para someter a la base, como efectivamente ocurrió, produciéndose un corto pero violento tiroteo entre los hombres del  Destacamento y una sección de Intendencia al mando de un alférez, en el que murió éste y uno de los soldados de Palma, y un cabo y un corneta de entre los de Aviación. Beneito, consciente de que únicamente podía ofrecer una defensa testimonial, y pensando que ya se había derramado demasiada sangre, ordenó arriar la bandera e izar en el mástil una sábana, y en las canoas del destacamento abandonó la isla acompañado de toda su gente, con la excepción del capitán Simón que se quedo en tierra para unirse a los golpistas en el resto de la isla.  Dado que los tres Dornier con que contaba el destacamento se encontraban con los motores desmontados y, en consecuencia, fuera de servicio, no tuvo la bahía de Pollensa ninguna importancia durante las primeras semanas de guerra, si se exceptúa la toma de agua de la patrulla de tres Savoia S-55X que desde Italia se dirigía a atacar a las fuerzas republicanas desembarcadas en Porto Cristo el 15 de agosto, que amaró en la bahía para obtener información sobre la situación en la cabeza de playa, despegando seguidamente para bombardearla, yendo luego a amarar a la bahía de Palma.

Macchi M-41 bis
 En los últimos días de septiembre, expulsadas ya al mar las ultimas tropas republicanas de las desembarcadas en Mallorca, fueron a establecerse en el Puerto de Pollensa los tres hidros de caza, Macchi M-41 bis, que constituían la escuadrilla nº 130 al mando del teniente italiano Carlo Rinaldi "Revello", situándose y aprovechando las modestas instalaciones del que había sido Destacamento Permanente. La misión de estos pequeños aviones sería defender la isla de las posibles incursiones aéreas que pudieran partir de la vecina isla de Menorca, única del archipiélago balear, en poder de la República. De hecho no tuvieron trabajo alguno y pasaron esos días sin pena ni gloria.

NACE LA BASE DE HIDROS DE POLLENSA

Cant Z-501
El 17 de enero de 1937 se presentó en Puerto Pollensa el comandante Luis Rambaud Gomá con dos hidros Cant Z-501, y tomó el mando de la incipiente base, estableciéndose junto al espigón del puerto, aunque provisionalmente,ya que estaba decidido que la base se situara algo más al norte, amparada por la punta de La Avanzada. Pocos días después otro Cant Z-501 se uniría a aquellos dos. Realizadas las necesarias expropiaciones de terrenos, el 20 de febrero se iniciaron las obras de explanación, construyéndose en pocas semanas una plataforma de 1.250 metros cuadrados en el extremo occidental de lo que habría de ser  la obra total.  Apenas abierto el libro de operaciones de la nueva base, se tiño de sangre: cuando despegaba para un vuelo de reconocimiento de Menorca, el avion 62-1 tripulado por el capitán Melendreras, el teniente de navío Ruiz de la Puente, el alférez Expósito y el sargento Urtasun, chocó con los palos de una embarcación del Monopolio de Tabacos y cayó al agua con el morro bajo, destrozándose, muriendo en el acto Melendreras y Ruiz de la Puente y resultando heridos Expósito y Urtasun.  Dado el incremento del personal de la Base y del Grupo de Hidros que recibiría la denominación de 2-G-62, se hizo necesario requisar para residencia de oficiales el hotel Mar i Cel que, sobre tener la capacidad y las condiciones adecuadas, ofrecía la ventaja de hallarse muy próximo al emplazamiento de la base que se estaba construyendo. 

El Hotel Mar i Cel sería la residencia de los pilotos
  Durante la segunda quincena de marzo, tripulados por personal del 2-G-62 que para ello se habían desplazado a la base italiana de Orbetello, llegaron a Pollensa cinco hidros Cant Z-501 más, con lo que el Grupo dispuso ya de siete. El comandante Rambaud, una vez terminada la organización del 2-G-62, fue destinado a la Jefatura del Aire, a Salamanca, siendo sustituido en el mando del Grupo y de la Base por el también comandante Federico Noreña Echevarría que ostentaría el mando de ambos hasta el final de la guerra.  La importancia de la Base de Pollensa, nacida de su privilegiada situación geográfica, se fue incrementando mes a mes por la actividad desplegada por sus unidades  -inicialmente el 2-G-62, y más tarde, además, la AS/88-  ya que al carecer la Armada golpista de unidades ligeras que realizaran las imprescindibles misiones de exploración, únicamente con aviones podía ser cubierto aquel servicio, y dada la gran superficie del mar que había de tenerse vigilada,  -ya que aún no existían los sistemas de localización radioeléctrica y los reconocimientos tenían que ser visuales, y la no muy segura mecánica de los aviones de la época,-   los hidros de gran radio de acción eran el medio más adecuado para desempeñar aquellas misiones. 

Heinkel 59 B2  "Zapatones"
El 9 de julio llegó a Pollensa una nueva Unidad: la escuadrilla  AS/88 de la Legión Cóndor, dotada de hidroaviones biplanos bimotores, de flotadores, Heinkel He-59B-2 (1) que se situó en el puerto y alojó a su personal en el hotel Illa d'Or.  Así como la principal tarea de los Cant Z-501 del 2-G-62 era vigilar la ruta de acceso a los puertos enemigos de Cataluña y Levante, la de los Heinkel 59 de la AS/88 consistía en atacar los puertos  y comunicaciones del litoral, principalmente de noche, creando en los republicanos un estado de inseguridad que se sumo a los daños materiales que a lo largo de la guerra, causaron en las instalaciones portuarias, carreteras, ferrocarriles e industrias. Tanto una como otra unidad, tuvieron un considerable numero de muertos, por acción del enemigo o en accidentes debidos a averías mecánicas o al mal tiempo. Las obras de la base iban progresando, y en julio se trasladaron a Pollensa los talleres que, para el mantenimiento de los hidros, habían funcionado en Palma hasta entonces.  En febrero de 1938 llego embarcada a Pollensa, una grúa giratoria eléctrica Babcook Wilcox; su instalación resolvió uno de los grandes problemas que hasta entonces se habían planteado: el manejo de los pesados aviones entre la tierra y el agua.  Así mismo, poco antes del amanecer del 21 de mayo, la base recibiría el ataque de la aviación republicana, que pese a sorprender a los servicios de alerta de Mallorca,  tendría un resultado nulo y sin victimas mortales.  Pero todavía le esperaba a la base una sucesión de acontecimientos,  algunos favorables y otros adversos, que  veremos próximamente....


La grúa giratoría resolvío los graves problemas de movilidad de los hidroaviones en tierra

(1) Por sus grandes flotadores, los Heinkel 59 fueron conocidos desde el primer momento, en la zona golpista, por "Zapatones"; llegaría a llamarseles así también en la zona republicana.

Bibliografía: Emilio Herrera Alonso, Una Bahía con Alas  S.G.T. Ministerio de  Defensa (1995)CONTINUARA EN UNA PRÓXIMA ENTRADA...

Y hasta aquí hemos llegado. Esta ha sido de momento la ultima entrada. Visitantes anónim@s y visitantes registrad@s, me tomo unas vacaciones. El estío llama a mi puerta y el "dolce far niente" me arrastra a una dulce holgazanería. Seré como el Guadiana, apareceré y desapareceré del Blogger de vez en cuando, espero que sabrán disculparme.
¡Nos vemos en septiembre!





15 comentarios:

  1. Importancia estratégica de la bahía de Pollensa: muy bien explicado. Y la grúa giratoria, qué cambio debió suponer. Gracias por tanta información.
    Un cordial saludo, Lorenzo

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  2. Me encanta tu informe, amigo.

    Felices vacaciones!!!


    Un abrazo.

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  3. Hola Lorenzo:

    Una historia que demuestra que las bahías siempre juegan un papel importante no solo en la vida cotidiana, sino además en momentos tristes como la guerra.

    Felices vacaciones por partida doble

    Saludos

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  4. Con ganas de seguir leyéndote, te envío un abrazo de sal y mis mejores deseos para tus vacaciones. Que las musas te acompañen, Lorenzo :)

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  5. Siempre han llamado mi atención los hidroaviones, en especial los que, como los zapatones alemanes, van provistos de flotadores. Interesante, Lorenzo, su artículo sobre la base de Pollensa. Esperaremos hasta septiembre para leer la continuación. Feliz veraneo.

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  6. Excelente: tanto las fotos como el texto.
    Saludos y enhorabuena por tan magnífica entrada.

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  7. No conocía yo las aptitudes de la bahía para el descenso de aviones. Siempre he tenido la idea de unas Baleares serranas, de monte bajo, de subidas y bajadas y poca llanura.

    Por cierto, espero que tengas buenas vacaciones. Me gusta lo de parecerse al Guadiana porque a mí me pasa un poco lo mismo.

    Abrazos

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  8. Realmente buena la entrada.

    Feliz y descansadas vacaciones.

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  9. Gracias a todos por su visita y comentarios.

    En septiembre continuaremos con una nueva entrada de la única base de hidroaviones como tal que exíste en Europa.

    Y ahora si que me voy...
    Hasta septiembre!

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  10. Acabo de descubrir este blog y es una pasada. Ya he deborado algunas entradas, jeje... Enhorabuena por el trabajo, a partir de ahora entraré frecuentemente.
    Darder.

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  11. Veo que has cambiado la foto del título :)

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  12. Anónimo3/5/12 11:06

    Enhorabuena por esta fantástica recopilación histórica!
    Si todo va según lo previsto, los hidroaviones civiles volverán
    a Pollensa a primeros de septiembre 2012 en forma de encuentro internacional.
    Para mas información: http://www.fam-ib.org/

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  13. Hermoso blog, increibles fotos !!
    Os felicito.

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  14. Anónimo3/7/17 15:05

    Impresionante, mi abuelo estuvo destinado en la base de hidroaviones de Pollensa entre 1936 y 1940 aproximadamente, fueron trasladados desde Los Alcázares, él y sus hermanos con las familias y mi padre que ahora tiene 84 años vivió allí cuatro años.
    Este mes de junio estuve allí de vacaciones y mi padre se acordaba como iban desde el puerto en barca siendo el un niño a pescar hasta l`Alcudia, toda esta información me acerca más a la historia de mi familia. Mil gracias

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