El antiguo faro de señales de Porto Pí

Detalle del cuadro "Sant Jordi" de Pere Niçart (1468) que se encuentra en el Museo Diocesano de Palma, en que se ve que la torre de señales, ya existía en el siglo XV.

 Antiguamente, la ensenada de Porto Pí era un refugio seguro para las embarcaciones, a resguardo de los temporales y con aguas profundas. Las dos torres que se levantaban a ambos lados de su embocadura, cumplían una función importante antes de las ampliaciones del puerto, y prueba de ello son los privilegios, ordenaciones y decretos emanados por las autoridades a lo largo de su historia. El origen de estas torres de estas torres es incierto. Se especula con que ya existían en tiempos de los romanos, y en su base se han encontrado restos arqueologicos que parecen confirmar estas hipótesis.  Más todavía, entre las instalaciones de la misma tipología, la torre mallorquina es la tercera más antigua del mundo en funcionamiento después de la Torre de Hércules (La Coruña) y la Linterna de Genova.  En la antigüedad, como algunos grabados muestran, había cuatro torres. Estas eran la de la Cadena, la de Señales, la de Peraires y la cercana a San Nicolauet. En la edad media era costumbre cerrar el puerto con una cadena tendida entre ambas torres para que ninguna embarcación pudiera entrar o salir del puerto.


Grabado de  principios del siglo XIX.
Así queda reflejado en una orden del rey a su procurador de 1380, que ordena que sea el Real Patrimonio el encargado de costear la cadena y su mantenimiento. En el año 1385 el gobernador de Palma cansado de que los honderos y los niños rompieran las vidrieras  publicó un bando para advertir a quienes deliberadamente apedreaban los vidrios de la lámpara.   Expuso que serían castigados con un día natural a la picota, aquellos culpables menores de doce años, y los mayores de esa edad, que hubiesen cometido la falta durante el día, sufrirían la perdida de la mano derecha. Pero en caso de que lo efectuaran por la noche, la pena sería capital, es decir, la horca. A principios del siglo XVII, y debido a las constantes incursiones berberiscas en la ciudad, se decide la construcción de una fortaleza en el emplazamiento del faro, resultando claramente incompatibles, pues cuando se disparaban las baterías, se rompían los cristales apagándose las luces a causa del viento. Por esta razón, se planteó su traslado a otro punto, decidiéndose como más idóneo la antigua torre de Señales.  En determinados años, fue confiada la torre de Señales y de la Cadena, al mismo custodio encargado del Faro, para que con una mayor remuneración, retuviera al interesado en el servicio.  Lo expresa claramente uno de los documentos, en el que se observa que, por la insuficiencia de la remuneración, “no se encontraba a nadie que quisiera tenerla por aquel salario”.   Pero, al acumular la guarda de ambas torres, se duplicaban los ingresos. Por otra parte, como el Faro se encendía de septiembre a marzo y la cadena estaba en servicio de abril a septiembre, prácticamente, el custodio de ambas tenía trabajo todo el año: cuando quedaba libre del servicio del Faro, iniciaba el de la cadena, y viceversa.   Anteriormente a 1344, esta torre tuvo sus custodios propios, con el salario acostumbrado de las dieciocho libras anuales, o veinticinco sueldos mensuales, de los que realmente sólo percibía, los correspondientes a los meses en que la cadena estaba de servicio.

Mediados siglo XIX. Grabado con panorámica de la Torre y bahía de Palma
Esta torre, como las demás de Porto Pi, pasaron por períodos de abandono y de ruina, que se ven reflejados en las constantes peticiones de los Defenedors de la Mercadería, ante el General Consell, solicitando ayuda económica para la restauración y mantenimiento de aquellas torres. Así, por ejemplo, el 8 de enero de 1483, se decía que “las torres de Porto Pí estaban en ruina; y para su reparación fue decretada una derrama, un tall, de dos mil libras”. En años sucesivos se volvió a insistir, lo que prueba, o que no se cumplía lo dispuesto, o que la cantidad arbitrada era insuficiente. Finalmente, los Defenedors lograron la administración de los fondos de un impuesto llamado "molatge", o del muelle, con la condición de aplicar lo recaudado al sostenimiento del muelle y de las torres de Porto Pí. No ocurría esto únicamente en el siglo XIV y XV; más también en el XVI, por ejemplo, en 1518, volviose a afirmar la necesidad de “adobar las torres de Porto Pi”, entre las cuales la de la Cadena o de Señales. En 1586, en la fecha en que los Defenedors acostumbraban a girar una visita de inspección por las torres de Porto Pi, consignaron las siguientes observaciones:

 1° La torre de Señales era cuadrada.
2° Se penetraba en ella por un puente levadizo.
3° En su interior había un piso, al que se subía por una escalerilla de mano.
4° En el piso, por la parte exterior, había un asta de banderas; y a cada lado de la misma, se colgaba una bola de madera alquitranada que indicaba, según su posición, que un buque se hallaba a la vista, sea a levante, sea a poniente, según el lado en el que se hallaba suspendida la bola.
5.° La torre, además de servir para marcar las señales indicadas, también era utilizada como cuerpo de guardia y almacén de armas y municiones.
6° Ante la desaparición de algunos mosquetes y de pólvora, o de otros elementos, se decidió dividir el piso en dos piezas, por medio de un tabique y una puerta, y así quedó una de las habitaciones, destinada a almacén de las armas, pólvora y otros pertrechos, bajo llave.

1915.  A la izquierda se ve el moll de la Pedrera, donde cargaban las barcazas con los bloques de piedra para la ampliación del puerto de Palma. Fondeado, el yate Nixe, propiedad del Archiduque Luis Salvador.

 En 1593 se hicieron diversas reparaciones en la torre de Señales y fue arreglado de nuevo el aparato de las astas y bolas. En 1595 fue suprimida la escalerilla de mano para subir al piso, y en su lugar fue construida, en el interior, una escalera de caracol y fue renovada la puerta de la estancia del depósito de armas y municiones.  En 1613, fue colocado un segundo cuerpo, que fue añadido a la torre de Señales, por lo que, desde aquella fecha, esta torre fue, a la vez de Señales y Faro. Así aguantaría con pequeñas reformas durante mas de un siglo. También  fueron precisas algunas reparaciones en la linterna, decidiéndose sustituir la antigua máquina por un faro giratorio de reverbero. En 1807 era colocada esta máquina giratoria, obra de Matías Edel, de curva parabólica con tres reverberos y aparato giratorio para que su luz no pudiese ser confundida con el fanal de luz fija que existía en el extremo más avanzado del muelle, siendo de advertir que este faro giratorio fue el segundo que existió en España, pues el primero se puso en Cádiz en 1795.


Un plano de señales maritimas para el Faro de Porto  Pí
Esta máquina giratoria ocultaba su luz minuto y medio en cada cinco minutos que tardaba en dar la rotación completa alrededor del lamparón, quedando triplicada la luz que proyectaba anteriormente con objeto de que pudiera ser descubierta a mayor distancia. El 27 de Mayo de 1813 el propio Edel elevó al Real Consulado la propuesta de que la base de madera, deteriorada y muy agrietada, fuese hecha de hierro. En Octubre del mismo año el torrero Bartolomé Grizzo dio parte del defectuoso funcionamiento de las lámparas del faro, que desparramaban el aceite, las cuales fueron reformadas en 1819. Por lo que respeta al sistema de señales por las que era anunciada la llegada de los buques, en 1 de Febrero de 1820 se puso en funcionamiento el sistema de señales por medio de un conjunto de banderas, que sufrió una interrupción temporal en 1877. En 1847 fue retirado de la Torre del Faro el aparato de Edel, sustituido provisionalmente por una luz de puerto, hasta que en 1849 se colocó un aparato de reflectores metálicos, con destellos cada dos minutos, elevado unos 38 metros sobre el nivel del mar y de un alcance de unas 8 millas. Extinguido el Real Consulado de Mar y Tierra, la Torre de Señales y del Faro pasó a depender de la Real Junta de Comercio y después de la Junta Provincial de Agricultura, Industria y Comercio, y por encargo de la misma, el vigía llevó desde el 13 de Noviembre de 1865 hasta Diciembre de 1868 un registro de entradas y salidas de buques nacionales y extranjeros. Pasando el tiempo hubo necesidad de acomodar el faro a los nuevos adelantos de la técnica, siendo elevado el torreón y sustituida la antigua máquina por otra de luz blanca con destellos cada tres minutos. A principios del siglo XX se le aplicó el fluido eléctrico que producía la empresa “La Palma de Mallorca”, aumentando muy considerablemente la intensidad del destello, y por tanto, el alcance óptico del faro. Durante la Guerra Civil no funcionó el faro ni tampoco era señalada la llegada de los buques desde la torre de Porto Pí, sino que la Comandancia Militar habilitó un sistema especial para transmisiones militares a base de bolas y banderas junto a los almacenes del puerto.

La torre de Peraires, con la casa de veraneo de "Can Salas" a su lado.


Incorporadas todas las luces al Estado, las señales marítimas pasan a depender del Ministerio de Obras Públicas. Las que ya existían se mejoraron y en Porto Pí se puso un aparato de reflectores metálicos formados por tres reverberos con focos respectivos en otros tantos espejos movidos por una máquina de relojería, para dar una apariencia de destellos cada dos minutos. Se encendería el 18 de diciembre de 1849 y durante la realización de los trabajos funcionó provisionalmente con luz fija. La nueva linterna era poliédrica, totalmente acristalada y estaba apoyada en 16 ángulos de madera que le servían de armadura. La luz estaba situada a 38 m de altura y daba un alcance de 8 millas. Este mes consumió 91,5 libras de aceite. El aceite utilizado como combustible durante tantos años fue sustituido el 8 de agosto de 1859 por la parafina de Escocia y ésta por el petróleo el 31 de abril de 1901. Otra modificación vendría con la sustitución de la linterna por la actual, para lo cual se recreció de nuevo el torreón, añadiéndole un pequeño cuerpo con estricto respeto al valor histórico y arquitectónico del edificio. También se le puso un aparato de quinto orden que daba luz fija blanca con destellos de 3′ en 3′ quedando finalizados los trabajos el 27 de junio de 1913. Más tarde, el vigía se costeó a partes iguales entre el Ayuntamiento y la Diputación en un intento de conservar una costumbre tradicional aunque su utilidad práctica había quedado relegada con el advenimiento de las nuevas técnicas radioeléctricas. A pesar de estas buenas intenciones el 1 de julio de 1971 la Diputación Provincial tomo el acuerdo de suspender definitivamente el vigía de Porto Pí, en contra de la opinión de un gran número de mallorquines que veían así la perdída de una costumbre multisecular, superviviente de muchas generaciones.


La torre de señales al principio del siglo XX
La decision tambien se protestó desde la prensa. El escritor y periodista Luis Ripoll -ya mentado en alguna entrada de este blog- trato de realizar una suscripción popular para sufragar los gastos de mantenimiento de los vigias que no tuvo el eco que se merecia la idea en la sociedad mallorquina. Afortunadamente, el faro no ha seguido el mismo camino aunque estuvo a punto de desaparecer. Años antes en una reunión de la Comisión de Faros efectuada en el año 1949, se empezó por debatir la posibilidad de convertirlo en aeromarítimo, pero al final se decidiría que tuviera luz roja, aumentando los alcances de Cala Figuera y Cabo Blanco, verdaderos faros de recalada para el puerto. Esto no llega a efectuarse ni tampoco otro acuerdo tomado en 1958 cuyo texto era “sustituir el Faro de Porto-Pí por otra luz instalada en el ángulo de la primera y segunda alineación con apariencia de grupos de dos destellos blancos y alcance 15 millas”. Si bien el moderno balizamiento que se puso en el puerto hacía muy discutible su existencia, la Dirección General de Puertos, ha reforzado las razones de su continuidad como señal marítima, al complementarla con el Racon y la sirena que encuentran en sus históricos aposentos, la demostración de que el futuro y el pasado puede armonizarse perfectamente, y que el espíritu no tiene por qué estar reñido con la ciencia. Es de destacar, por último, que el faro de Porto-Pí es el único de España, en el que la óptica está formada por superficies catóptricas metálicas reflectoras al antiguo uso, que giran en dos grupos alrededor de una lámpara eléctrica de 1.000 w, alcanzando una distancia de 27 millas en contraste con los sistemas del siglo XIX o las 2,5, 3,2 y 3,5 millas que producían respectivamente las 12, 17 y 20 lamparillas que tuvo.

También hay que destacar la magnífica iniciativa de instalar en sus dependencias los restos de los antiguos sisremas de los faros y señales marítimas de Baleares, en lo que podría constituir el primer museo histórico de la nación en esta especialidad. Podemos ver o descargar un PDF que ha editado la Autoridad Portuaria de Baleares con fotografías de las salas mencionadas y su contenido  AQUI.

Visitas concertadas:
Tfno.: 971228155
Fax: 971726948
e-mail: fardeportopi@portsdebalears.com

Bibliografía:
Fco. Sevillano, Juan Pou: Historia del Puerto de Palma (1972)
M. A. Sanchez Terry: Faros españoles del Mediterraneo (1993)
Autoridad Portuaría de Baleares (2010)


Finales siglo XIX.  Vemos las almenas cubiertas con un tejadillo de madera y los mastiles para las banderas de señales. Al fondo, la torre de Peraires y una costa casi deshabitada.
Finales siglo XIX. Detras de la torre de señales vemos el Fuerte Militar de San Carlos.
Postal de la Torre de Peraires editada en torno a 1910, en la que podemos ver la pasarela de hierro que llevaba a la torrecilla mirador de la casa de verano de Can Salas.
Principios siglo XX.   La torre de señales y al fondo, el vapor correo camino a Barcelona.
Aqui la vemos con las almenas ya destapadas y las banderas de señales en funcionamiento. Al fondo, Peraires, Can Salas y una linea de costa en la se aprecia que ya esta más edificada.
1903. La ensenada de Porto Pí era lugar de asueto para los habitantes de la ciudad y zona vacacional para los mas pudientes que podian costearse la casa de veraneo, por la zona conocida como, las casas de "Ca ses Rafaletes"
Vista trasera de las villas. A la izquierda se aprecia un molino en lo que era la calle Versalles, el cual explotaba un acuifero de agua dulce que daba agua a las casas de la zona.

En 1924 se construiría una fabrica de abonos, "La Fertilizadora".  La instalación de semejante mole fue muy contestada por todos los palmesanos ya que era un atentado ecologico por la contaminación de humos y vertidos al mar, además de malos olores en el aire. Cerraría sus puertas, aún así, a principios de los años '60.

Aquí se aprecia mejor la fabrica de fertilizantes. La ensenada todavia no se había convertido en zona militar.



1916.  Una panorámica de la ensenada en sus buenos tiempos...
Panorámica en Photomerge de ocho tomas en la actualidad...


Comentarios

  1. Buena coleccion de fotos compañero

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  2. Tengo más Jaume, pero creo que ya quedaba demasiado largo, aún asi. Tendria que aprender de tu facilidad para "condensar" entradas en tu blog.
    Feliz fin de semana!

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  3. No se de donde las sacas, pero te "retrotraes" imágenes de calidad y de tiempos añejos.
    Buenas fotografías y buena documentación.
    Un saludo, Retronauta, ;)

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  4. Siempre interesante el mundo de los faros y los fareros, ya casi extinguidos.
    Ahora voy a darme un vueltecita por su otro blog. Saludos.

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  5. Magnífico trabajo. Las fotos y los grabados son extraordinarios. ¡Enhorabuena, amigo! Para mí, es un auténtico placer haber descubierto tu blog.
    Un abrazo.

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  6. Como afirma DLT el mundo de los faros es interesantísimo. Aporta usted una visión marinera y aventurera de Mallorca que es muy particular. Los honderos del siglo XIV que rompían vidrieras debían de ser descendientes de los que aparecen citados en las fuentes antiguas.

    Saludos.

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  7. La historia y las fotos excelentes.

    No tenía idea de la antigua de este faro.

    Saludos

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  8. Javier, afortunadamente de esta torre de señales hay muchas fotografias, no es dificil encontrarlas, no como en otros temas que tengo en mente, de posible publicación.
    Saludos.

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  9. Otra profesión casí extínta como bien dice. Mal lo tienen ahora los que quisieran llevar una vida de ermitaño al lado de la mar.
    Respecto al otro blog, ya me contara. Ahora tiene dos por uno.

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  10. Gracias Antorelo, honor que usted me hace. Y usted en el suyo no se haga tanto de rogar. Saludos.

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  11. Retablo, seguro que eran descendientes de aquellos con los que ya tuvo que verselas el romano Quinto Cecilio Metelo en la conquista de las islas. De lejos viene ya. Saludos.

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  12. Hola doctor. Ya ve, el tercero más antiguo del mundo. Teniendo en cuenta todos los que hay o ha habido, es desde luego extraordinario.

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  13. Paso ahora mismo a ver el PDF con las fotografías de las salas; es increíble este faro, el tercero más antiguo. Magnífico análisis y fotografías increíblemenete buenas. Gran post, Lorenzo. Un fuerte abrazo.

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  14. Que belleza de fotos!!!!
    Y acompañadas de tus letras, un gran post...
    Besitos en el alma
    Scarlet2807

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  15. Un buen trabajo. El otro blog me encantó pero es que el trabajo que tienes aqui no le tiene nada que envidiar a ninguno. Todas las entradas estan muy bien documentadas :)

    Otra enhorabuena!!!

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  16. Gracias Merce, espero verte por aquí otras veces. ;-)

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  17. Te felicito por tu blog. Adoro la torre de Porto Pi. No se si estaràs de acuerdo conmigo en que nuestro patrimonio esta menospreciado por nosotros y nuestros políticos. Me explicaré: el conjunto del castillo + la torre de porto pi se merecerian un rio de turistas visitándolo diariamente. No hay más que ir a otras ciudades que con mucho menos le sacan un partido extraordinario. Se llenan la boca con la idea de diversificar y desestacionalizar el turismo.............. y ya ves.
    Enhorabuena y un abrazo
    Jaume

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  18. Anónimo9/8/12 19:02

    Un trabajo magnifico tanto en fotografias como en los relatos historicos, he leido con mucha atención la Historia del Arrabal de Santa Catalina al igual que este de la Torre de Potopi me han encantado, le sujiero seguir por este camino y recorrer todas las barriadas de Palma (La Soledad, Son Ferriol, etc), por favor no decaiga y siga con este maravilloso trabajo.
    Un abrazo

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  19. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  20. Hoy estuve de visita al faro de Portopi. La recomiendo ya que en pocos lugares se puede apreciar
    semejante retrospectiva de ópticas y mecanica antigua. El museo es un lujo y la atención y guia al visitante para el agradecimiento. Estremece entrar al tercer faro del mundo en funcionamiento. MV de Argentina

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  21. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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